Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 03 de marzo de 2026.- La violencia sexual contra menores de edad se mantiene como una de las problemáticas más sensibles en Mérida, donde niñas y adolescentes representan la mayoría de los casos registrados por el Instituto Municipal de la Mujer (IMM). La directora del organismo, Yahayra Centeno Ceballos, informó que durante 2025 se han registrado alrededor de 200 casos relacionados con este tipo de agresiones.
Las edades de las víctimas van desde bebés de apenas meses de nacidas hasta adolescentes de 17 años, lo que refleja la amplitud y gravedad del fenómeno. La mayoría de los casos corresponden a violencia sexual, considerada una de las expresiones más graves de violencia de género en el ámbito local.
De acuerdo con la funcionaria, en la mayoría de las situaciones la agresión proviene del entorno cercano: padres, padrastros, tíos o hermanos figuran entre los principales señalados, lo que complica la denuncia debido al temor, la dependencia económica o la presión social que enfrentan las familias. Se trata, en su mayoría, de hechos que ocurren dentro del propio hogar.
En cuanto a la atención a varones, el porcentaje es menor: aproximadamente un 20 por ciento, frente a un 80 por ciento de niñas y adolescentes. Cuando se trata de niños, generalmente están inmersos en contextos de violencia familiar; sin embargo, algunos casos deben canalizarse a instancias especializadas por la naturaleza jurídica que implican.
Más mujeres buscan apoyo
La directora explicó que el IMM no sólo brinda acompañamiento psicológico, sino que también ofrece representación jurídica desde el inicio del proceso, apoyando a las víctimas en la integración de su carpeta de investigación. No obstante, los procesos penales pueden extenderse entre dos y tres años, ya que dependen de los tiempos establecidos por el sistema judicial.
Asimismo, informó que en enero de este año se registraron 240 nuevas usuarias mujeres que no habían recibido atención previa en el periodo 2020-2025. Este dato refleja tanto la dimensión del problema como una mayor confianza en los servicios institucionales para buscar apoyo y denunciar.
Finalmente, reiteró que las menores deben acudir acompañadas de un tutor o persona responsable y, en caso de no contar con esta figura, se solicita el respaldo de las autoridades correspondientes para garantizar su protección. También hizo un llamado a madres, padres, docentes y familiares a no minimizar señales de alerta y a denunciar cualquier situación de violencia para evitar que el silencio prolongue el daño.













