CIUDAD DE MÉXICO, a 18 de junio de 2026.- La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) entró en una etapa clave luego de que concluyera en Washington la segunda ronda formal de conversaciones entre los tres socios comerciales de América del Norte, en medio de nuevas declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó que su país estaría mejor sin el acuerdo comercial.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que durante los encuentros se abordaron algunos de los temas más sensibles del acuerdo, entre ellos las reglas de origen, la seguridad económica, la agricultura y la industria automotriz.
A través de un mensaje difundido desde la capital estadounidense, el funcionario señaló que México presentó sus propuestas y puntos de vista, los cuales serán analizados por la contraparte encabezada por el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
La reunión ocurre en un momento crucial para el futuro del tratado, ya que el próximo 1 de julio comenzará formalmente el proceso de revisión contemplado en el propio acuerdo comercial.
La cuenta regresiva ya comenzó
Ebrard explicó que ese día se realizará una reunión virtual entre México, Estados Unidos y Canadá para definir la ruta que seguirá el mecanismo de revisión. Entre las opciones previstas se encuentra extender automáticamente la vigencia del acuerdo por otros 16 años o mantener el esquema actual con revisiones periódicas durante la próxima década.
El funcionario precisó que la tercera ronda de negociaciones se llevará a cabo el 20 de julio en la Ciudad de México, donde las delegaciones comenzarán a discutir propuestas específicas y borradores de texto con mayor nivel de detalle.
Las conversaciones formales son resultado de un proceso que inició desde marzo con encuentros preliminares entre los equipos técnicos de los tres países.
El T-MEC cumple seis años de vigencia en 2026 y se ha convertido en la columna vertebral del comercio regional, al respaldar intercambios anuales de billones de dólares entre las tres economías norteamericanas.
La expectativa ahora se centra en las decisiones que se adopten durante las próximas semanas, cuando los gobiernos deberán definir si optan por prolongar la vigencia del acuerdo o impulsar cambios de mayor alcance para los próximos años.














