Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 6 de julio de 2026.- Mientras Estados Unidos endurece su política migratoria y aumenta las deportaciones, Yucatán mantiene uno de los índices más bajos de repatriación del país y, al mismo tiempo, registra un crecimiento en el envío de remesas, un panorama que contrasta con la incertidumbre que viven miles de familias mexicanas.
El director general del Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya del Estado de Yucatán (Indemaya), José Feliciano Moo y Can, informó que la entidad registra un promedio de apenas 2.5 migrantes deportados al mes, además de que los recientes vuelos con personas repatriadas desde Estados Unidos no incluyeron a yucatecos.
El funcionario explicó que la dependencia mantiene un monitoreo permanente de los casos de paisanos que regresan de manera forzada para brindarles orientación y facilitar su reintegración social y económica.
“Hemos sabido de dos vuelos con deportados, pero en ninguno viajaban yucatecos; eran personas de otros estados”, señaló.
Precisó que, aunque esos vuelos no trasladaban habitantes de Yucatán, el Indemaya colaboró con autoridades federales y estatales para apoyar a migrantes de otras entidades, principalmente de Hidalgo, a fin de facilitar su regreso a sus lugares de origen.
Apoyo al retorno y remesas al alza
Moo y Can indicó que cada yucateco deportado recibe asesoría para obtener documentos oficiales, realizar trámites administrativos y acceder a programas gubernamentales que les permitan emprender un negocio o incorporarse nuevamente a una actividad productiva.
Añadió que el objetivo es convertir el retorno en una oportunidad para que las personas reconstruyan su proyecto de vida mediante apoyos y programas de desarrollo.
Informó que durante la última semana fueron repatriados tres habitantes de Buctzotz, aunque recordó que históricamente la mayor parte de los yucatecos deportados proviene del sur del estado, particularmente de municipios como Peto, donde la migración hacia Estados Unidos ha sido constante durante décadas.
El titular del Indemaya consideró que, en comparación con otras entidades, Yucatán mantiene un comportamiento estable en materia migratoria y descartó que, hasta ahora, exista un escenario de alarma para el estado.
En el ámbito económico, destacó que las remesas continúan creciendo pese al contexto migratorio en Estados Unidos. De acuerdo con cifras del Banco de México, durante el primer cuatrimestre de 2026 Yucatán recibió 112.7 millones de dólares, cifra superior a los 109.2 millones captados en el mismo periodo del año pasado.
El funcionario subrayó que la mano de obra migrante sigue siendo fundamental para diversos sectores productivos de Estados Unidos, por lo que las deportaciones también representan un desafío para la economía de ese país. Entretanto, el flujo de remesas hacia Yucatán continúa al alza, beneficiando a cientos de familias en la entidad.
















