Ciudad de México, 12 de diciembre de 2025.— La Organización Internacional del Trabajo (OIT) informó que la región de América Latina y el Caribe (ALC) se encuentra en un escenario caracterizado por crecimiento económico moderado, estabilidad relativa en los indicadores laborales y persistencia de desafíos estructurales como la informalidad en el mercado laboral, un reto que también enfrenta México.
Según el Panorama Laboral 2025 de la OIT, la región creció 2.4% en el año, una tasa similar a la de 2024, aunque por debajo del promedio mundial estimado en 3.2%. El desempeño estuvo respaldado por una menor presión inflacionaria, la caída de los precios internacionales de alimentos y energía, y el dinamismo del consumo privado en varias economías.
Indicadores laborales estables, sin cambios de fondo
En materia laboral, la OIT reportó estabilidad en los principales indicadores. La tasa de participación se ubicó en 63.3%, mientras que la ocupación alcanzó 59.6%. La tasa de desocupación descendió a 5.8%, uno de los niveles más bajos observados en los últimos años en la región.
No obstante, el organismo subrayó que esta estabilidad no implica avances sustantivos en términos estructurales, y advirtió que persisten brechas y disparidades en el mercado laboral de la región.
Informalidad, el principal obstáculo económico
La OIT señaló que la informalidad laboral continúa siendo uno de los principales desafíos del mercado de trabajo regional. En promedio, casi 47% de las personas ocupadas en América Latina y el Caribe se encuentra en la informalidad, con marcadas diferencias entre países.
En economías de la región con altos niveles de informalidad, como México, este fenómeno dificulta que el crecimiento económico se traduzca en empleos estables y con mejores condiciones laborales.
La informalidad, aunque se redujo ligeramente en el primer semestre de 2025 sigue siendo uno de los rasgos más persistentes en la región, alcanzando a casi una de cada dos personas ocupadas.
“La región no puede conformarse con cifras que parecen positivas en promedio. Necesitamos políticas activas que promuevan el trabajo decente, con igualdad y protección. La OIT sigue comprometida con acompañar a los países en este camino, en un mundo laboral que cambia rápidamente”, afirmó Ana Virginia Moreira Gomes, Directora Regional de la OIT para América Latina y el Caribe.
Riesgos para 2026
Para 2026, la OIT prevé una desaceleración del crecimiento regional a 2.3%, en un contexto de restricciones fiscales, altos niveles de deuda pública y bajo crecimiento de la productividad.
El organismo alertó que, sin políticas orientadas a la formalización del empleo y al fortalecimiento del trabajo productivo, la región podría enfrentar un estancamiento en la creación de empleo formal, aun con estabilidad macroeconómica.















