Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 06 de agosto de 2026.- A casi 12 años de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, las investigaciones federales dieron un nuevo giro con la detención del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, acusado por la Fiscalía General de la República de su presunta participación en el ocultamiento de evidencias relacionadas con uno de los casos más emblemáticos de violaciones a los derechos humanos en México.
Al informar sobre la captura, la fiscal general Ernestina Godoy reiteró el compromiso de la institución con las familias de los estudiantes desaparecidos y sostuvo que las investigaciones continuarán hasta conocer la verdad sobre su paradero y sancionar a quienes hayan participado en los hechos o en su encubrimiento. Señaló que la revisión integral del expediente permitió abrir nuevas líneas de investigación sustentadas en evidencia y con apego al debido proceso.
¿Qué encontraron en el análisis de pruebas?
La funcionaria explicó que uno de los hallazgos más relevantes se relaciona con las videograbaciones obtenidas por las cámaras de seguridad del Palacio de Justicia de Iguala, las cuales registraron el paso del autobús en el que viajaban algunos de los normalistas antes de ser interceptados. Aunque inicialmente se sostuvo que dichas imágenes no existían, la FGR aseguró que nuevos testimonios permitieron acreditar que el material fue retirado deliberadamente y entregado al entonces mandatario estatal.
Según la investigación, un testigo colaborador y un testigo protegido coincidieron en señalar que desde la administración estatal se habrían girado instrucciones para hacer desaparecer cualquier evidencia relacionada con los hechos ocurridos la noche del 26 de septiembre de 2014. Con base en esos elementos, un juez libró la orden de aprehensión contra Aguirre Rivero por los delitos de desaparición forzada de personas y delitos contra la administración de justicia, misma que fue cumplimentada este jueves en el Estado de México.
Un giro en el caso
Ángel Aguirre era gobernador de Guerrero cuando ocurrió la desaparición de los estudiantes y presentó su renuncia semanas después, en medio de una profunda crisis política. La captura representa uno de los avances más relevantes de los últimos años dentro de un expediente que continúa abierto y que ha derivado en procesos penales contra exfuncionarios de distintos niveles de gobierno.
Al concluir su mensaje, Ernestina Godoy afirmó que la Fiscalía continuará informando sobre los avances conforme lo permita el debido proceso y aseguró que las investigaciones seguirán desarrollándose con rigor técnico y científico.














