MÉRIDA, Yuc., a 2 de septiembre de 2026.- México celebra este 2 de septiembre el Día Nacional del Cacao y el Chocolate, una fecha establecida oficialmente en 2019 para reconocer a quienes cultivan el grano, difundir sus beneficios y promover su consumo. La conmemoración también reivindica un producto profundamente ligado a la historia, la gastronomía y la identidad cultural del país. El decreto federal establece que la celebración debe realizarse cada año.
La producción nacional de cacao alcanzó 28 mil 447.6 toneladas en 2024, con un valor superior a mil 210 millones de pesos, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Agricultura. La cosecha provino de aproximadamente 52 mil 273 hectáreas, mientras que México se colocó entre los principales productores mundiales de este grano. Agricultura señala que la actividad sostiene una cadena económica que abarca desde las plantaciones hasta las industrias alimentaria, cosmética y farmacéutica.
Tabasco se mantiene como el mayor productor de cacao en México, con 17 mil 732.2 toneladas, equivalentes a poco más del 62% del volumen nacional. Le sigue Chiapas, con 10 mil 447.2 toneladas y cerca del 37%, mientras que Guerrero aporta alrededor de 268 toneladas, el 1% restante. Estas tres entidades concentran prácticamente toda la producción mexicana, según el Panorama Agroalimentario 2025.
Sustento e identidad de las comunidades
En las comunidades rurales de Tabasco y Chiapas, el cacao representa mucho más que una materia prima: es fuente de empleo, ingreso familiar, conocimiento agrícola y cohesión comunitaria. Su cultivo conserva prácticas transmitidas entre generaciones y suele desarrollarse bajo la sombra de otros árboles, en sistemas agroforestales que favorecen la biodiversidad y proporcionan refugio a plantas, animales y hongos.
La transformación artesanal del grano también mantiene vivas las cocinas del sureste. Bebidas como el pozol, el chocolate de mesa y distintas preparaciones ceremoniales forman parte de celebraciones, mercados y encuentros familiares. Mujeres, productores y pequeños emprendimientos desempeñan un papel central al resguardar las técnicas de fermentación, secado, tostado y molienda, al tiempo que generan productos con identidad territorial y valor comercial.
El cacao en la cultura maya
Para la cultura maya, el cacao tuvo funciones alimentarias, económicas, medicinales, rituales y simbólicas. Fue consumido como bebida, empleado en ceremonias y asociado con el prestigio, la fertilidad y la relación con las divinidades; además, sus semillas llegaron a utilizarse como medio de intercambio en Mesoamérica. La evidencia histórica y arqueológica confirma su presencia temprana en el mundo maya, por lo que celebrar el Día Nacional del Cacao y el Chocolate significa reconocer un legado milenario que continúa vivo en las comunidades productoras del sureste mexicano.














