El futbol argentino se prepara para vivir una escena que promete volverse viral: cuando el reloj marque los 10 minutos del primer tiempo, los partidos serán detenidos y los aficionados deberán ponerse de pie y regalarle un minuto de aplausos a Lionel Messi. La iniciativa de la Asociación del Futbol Argentino (AFA) busca que las tribunas sean protagonistas de una despedida colectiva para el histórico capitán de la Albiceleste.
Para ser parte del homenaje a Lionel Messi, los seguidores solamente tendrán que esperar la señal del árbitro al minuto 10 y sumarse a la ovación desde sus lugares. Podrán acompañar los aplausos con camisetas de la selección, banderas, carteles o cánticos dedicados al astro rosarino, siempre respetando las indicaciones de cada estadio. El número elegido no es casualidad: representa el dorsal que acompañó al futbolista durante casi toda su trayectoria con Argentina.
El homenaje llegará a cada rincón de Argentina
La pausa se aplicará en todas las categorías y disciplinas, tanto masculinas como femeninas: futbol de once, futsal y futbol de playa. Esto significa que el reconocimiento no quedará reservado a los estadios de Primera División, sino que llegará también a las canchas del ascenso y de otras modalidades. La disposición quedó asentada en el Boletín 6940 de la AFA,
Los aficionados también deberán procurar llegar antes del inicio del encuentro, pues ya que los estadios equipados con pantallas proyectarán previamente un video institucional producido por la AFA. La grabación repasará la huella de Messi con la camiseta argentina y servirá como antesala de la ovación. Quienes sigan los juegos desde casa podrán participar compartiendo el momento y mensajes de agradecimiento bajo referencias al minuto 10, amplificando el homenaje en redes sociales.
El reconocimiento se realizará tras el retiro de Messi de la selección argentina, con la que disputó 207 partidos y marcó 125 goles a lo largo de 21 años. Es el jugador con más apariciones y el máximo anotador en la historia de la Albiceleste. Además, comandó la generación que conquistó la Copa América, la Finalissima y el Mundial de Qatar 2022, resultados que terminaron de convertirlo en un símbolo nacional.
















