CIUDAD DE MÉXICO, a 01 de septiembre de 2026.— Con el oro mundial todavía colgado al cuello y una nueva meta en el horizonte, Melissa Márquez y Aylin Ibarra regresaron a México después de protagonizar uno de los resultados más importantes para el remo femenil nacional.
Las mexicanas conquistaron el primer oro para el país en la rama femenil dentro de un Campeonato Mundial de Remo, luego de imponerse en la final de doble scull ligero femenil, LW2x, disputada en Ámsterdam, Países Bajos.
El campeonato se desarrolló del 24 al 30 de agosto y dejó a la dupla mexicana en lo más alto del podio mundial apenas un año después de comenzar a competir juntas.
A su llegada, la noche del lunes, al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Márquez e Ibarra fueron recibidas por familiares y amigos entre aplausos, flores y porras.
Para Melissa Márquez, de 30 años, el resultado llegó después de 14 años dedicada al remo y en su tercera participación mundialista. La capitalina explicó que ambas viajaron con confianza por el trabajo realizado durante su preparación, aunque reconoció que no esperaban dimensionar un resultado de esa magnitud.
El título mundial se suma al oro obtenido recientemente por la pareja en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
De un debut mundial al oro
El campeonato tuvo un significado especial para Aylin Ibarra. La bajacaliforniana, de 23 años, disputó en Ámsterdam su primer Mundial senior y lo terminó como campeona.
Aunque previamente había participado en un preolímpico, la remera aseguró que el primer lugar fue una sorpresa incluso después de las buenas competencias que habían realizado durante su proceso de preparación.
Las mexicanas entrenan bajo la dirección de Lourdes Montoya y ahora ampliarán su calendario internacional.
Su siguiente objetivo será avanzar hacia los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y posteriormente buscar la clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, donde pretenden competir en doble abierto.
Antes deberán enfrentar el proceso selectivo continental, que contempla una competencia en octubre de 2026 y un torneo clasificatorio en marzo de 2027.
El oro de Ámsterdam no sólo abrió un nuevo capítulo para el remo femenil mexicano. También convirtió a una dupla con apenas un año de trabajo conjunto en una de las cartas nacionales rumbo al siguiente ciclo olímpico.
















