Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 19 de septiembre de 2026.— Los fuegos artificiales utilizados durante los festejos del Grito de Independencia en Mérida provocaron que decenas de loros silvestres abandonaran de manera repentina los árboles de la Plaza Grande, donde estas aves suelen concentrarse cada tarde para pasar la noche.
El hecho fue documentado en un video difundido por el Centro de Difusión y Conservación Ambiental Proyecto Santa María, agrupación que pidió reducir el uso de pirotecnia en este punto del Centro Histórico para evitar alteraciones en la fauna que habita y utiliza este espacio.
En las imágenes se observa cómo un grupo de loros emprende el vuelo poco después de que comienzan las detonaciones del espectáculo realizado la noche del 15 de septiembre.
La organización señaló que la Plaza Grande se ha convertido desde hace varios años en un sitio habitual de descanso nocturno para estas aves, que llegan durante las tardes y se acomodan entre las copas de los árboles.
Piden considerar a los loros silvestres
El Proyecto Santa María advirtió que la presencia de estas especies merece especial atención debido a que algunas poblaciones de loros se encuentran contempladas en categorías de riesgo y cuentan con protección conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-059 y la legislación federal en materia de vida silvestre.
La agrupación aclaró que su postura no pretende cancelar las celebraciones tradicionales ni prohibir por completo la pirotecnia, sino que se considere la presencia de fauna silvestre al momento de diseñar los espectáculos en espacios públicos.
Señaló que las celebraciones pueden mantenerse, pero con alternativas menos invasivas y con una intensidad que reduzca el impacto sobre las aves que utilizan la Plaza Grande como sitio de descanso.
El llamado surge luego de que, durante las detonaciones del Grito, los loros abandonaran las copas de los árboles en medio del ruido, una reacción que especialistas y defensores de la fauna consideran motivo para revisar la manera en que se utilizan los fuegos artificiales en este espacio del Centro Histórico.















