GUAYMAS, Son., a 14 de octubre de 2026.— ¿La muerte de Moana pudo evitarse? Esa es una de las preguntas que deberá ayudar a responder la investigación abierta en el Delfinario Sonora, donde la delfín falleció el pasado 1 de octubre. Una lesión identificada durante la necropsia y su posible relación con el desprendimiento de infraestructura mantienen bajo revisión las condiciones del establecimiento.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que el traumatismo detectado se encuentra asociado con el fallecimiento del ejemplar, pero todavía falta determinar qué lo ocasionó.
Entre las hipótesis examinadas aparece el desprendimiento de un elemento de las instalaciones. No obstante, su relación con la lesión continúa bajo valoración técnica y jurídica.
Por ello, las investigaciones también buscan establecer si existieron omisiones en el mantenimiento del recinto, en el manejo de los animales o en la atención veterinaria.
Las autoridades ambientales revisan documentos, evidencias técnicas y antecedentes relacionados con las condiciones en las que Moana permanecía antes de su muerte.
¿Qué pasará si encuentran irregularidades?
La Profepa mantiene abierto un procedimiento administrativo que permitirá establecer si el establecimiento incumplió sus obligaciones en materia de protección ambiental y manejo de vida silvestre.
De acreditarse alguna irregularidad, podrán determinarse las responsabilidades y sanciones correspondientes conforme a la legislación aplicable.
Sin embargo, hasta el momento no se ha dado a conocer una resolución definitiva ni se ha confirmado que el desprendimiento de infraestructura provocara la muerte.
La supervisión también comprende a los demás delfines que permanecen bajo cuidado humano en el establecimiento.
Los inspectores revisan su salud, alimentación, atención veterinaria y condiciones de alojamiento, además de comprobar la calidad del agua y el funcionamiento de los sistemas de soporte de vida.
También se consideran las medidas ordenadas anteriormente al recinto para verificar si se cumplieron de manera adecuada.
El caso continúa sin una conclusión sobre posibles responsabilidades. Mientras las pruebas son analizadas, la atención se concentra tanto en esclarecer las circunstancias del fallecimiento como en evitar que los ejemplares restantes permanezcan expuestos a riesgos derivados de las condiciones de sus instalaciones.
















