CHIHUAHUA, Chi., a 21 de septiembre de 2026.— Sin fuerzas y posada a ras de suelo, un águila real fue encontrada por particulares en el municipio de Madera durante abril de 2026. El rescate marcó el inicio de un proceso de recuperación que, meses después, permitió al ejemplar regresar a su hábitat natural.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Organización Vida Silvestre (Ovis) revisaron al ave y detectaron que padecía desnutrición. Ante su estado, los especialistas decidieron mantenerla bajo alimentación, cuidados y vigilancia permanente.
Prepararon su regreso a la naturaleza
A inicios de julio, una nueva evaluación confirmó que el águila había recuperado las condiciones necesarias para volver a la vida silvestre. El equipo le colocó un sistema de marcaje y monitoreo, mientras que la Universidad Estatal de Sonora apoyó con la instalación de un transmisor para seguir sus desplazamientos.
Sin embargo, el primer intento de liberación encendió las alertas: el ejemplar mostró poca actividad y no pudo levantar el vuelo de inmediato. Por ese motivo, permaneció dos semanas en los alrededores, donde recibió alimento y realizó trayectos cortos mientras continuaba bajo observación.
Sus primeros vuelos confirmaron la recuperación
El momento esperado llegó entre las últimas dos semanas de julio y la primera de agosto, cuando el águila comenzó a realizar vuelos de larga distancia. El aumento de su actividad permitió a las autoridades confirmar su integración total al entorno y declarar exitosa la liberación.
Una especie bajo amenaza
El águila real (Aquila chrysaetos) aparece como especie amenazada en la NOM-059-SEMARNAT-2010 y forma parte del Apéndice I de la CITES, que reúne a las especies expuestas al mayor grado de peligro. La Profepa mantendrá el monitoreo del ejemplar y la coordinación con autoridades y organizaciones civiles para atender otros casos relacionados con fauna silvestre.
















