MÉRIDA, Yucatán, a 09 de febrero de 2026.- Enero no solo marcó el inicio del año, también trajo una presión adicional a las finanzas familiares en el sureste del país. Yucatán, Quintana Roo y Campeche registraron los mayores incrementos de precios a nivel nacional, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, lo que significa que vivir y consumir en estas entidades fue más caro que en el resto de México.
Los incrementos se concentraron en gastos cotidianos, aquellos que es difícil recortar. Subieron con fuerza los cigarrillos, los refrescos envasados, los alimentos preparados en fondas y taquerías, así como frutas de consumo común como el limón y el plátano. También aumentaron costos relacionados con la vivienda y servicios básicos, rubros que absorben una parte importante del ingreso mensual.
Aunque algunos precios bajaron, el respiro fue parcial. Productos como el huevo, el gas doméstico LP y el transporte aéreo registraron disminuciones, pero su efecto positivo fue limitado frente al encarecimiento general de alimentos, bebidas y servicios, que son los que más se resienten en el día a día.
¿Cómo afecta a la cartera?
En términos de finanzas personales, este escenario obliga a ajustar hábitos de consumo. Cuando los precios suben más rápido que los ingresos, el impacto se refleja en menos capacidad de ahorro, mayor uso de crédito o recortes en gastos no esenciales. En estados turísticos como Quintana Roo, además, el aumento en restaurantes y servicios puede elevar el costo de vida incluso para quienes no consumen de forma frecuente fuera de casa.
Con una inflación anual nacional de 3.79 %, el mensaje es claro: vigilar el gasto será clave en los próximos meses. Priorizar compras, comparar precios, reducir consumos impulsivos y planear el presupuesto semanal pueden ayudar a amortiguar el golpe de la inflación, especialmente en regiones como el sureste, donde el arranque de 2026 fue más caro para los hogares.















