Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 30 de mayo de 2026.- Por años, para muchos artesanos y emprendedores del interior de Yucatán había una realidad difícil de ignorar: las oportunidades casi siempre estaban en Mérida. Las ferias, los bazares, los espacios para vender y hasta los apoyos parecían concentrarse lejos de sus comunidades, obligando a muchos a gastar más en transporte y hospedaje de lo que realmente lograban ganar.
Ahora, el Instituto Yucateco de Emprendedores (IYEM) asegura que quiere romper con ese modelo y llevar el ecosistema emprendedor a todo el estado.
El director del IYEM, Salvador Vitelli Macías, afirmó que actualmente ya operan 53 comunidades de emprendimiento, conocidas como “coops”, distribuidas en distintos municipios, como parte de una estrategia para que las oportunidades económicas dejen de quedarse únicamente en la capital yucateca.
“Había muy poco trabajo real en el interior del estado. Lo que nos pidió el gobernador es democratizar el acceso no solamente a tener ideas de emprendimiento, sino también a poder llevarlas a cabo”, expresó.
La apuesta no es menor. El objetivo es que personas que elaboran artesanías, alimentos, ropa, accesorios o productos locales puedan encontrar espacios para vender, capacitarse y hacer crecer sus negocios sin importar si viven en Mérida o en comunidades alejadas.
Y aunque el discurso suena ambicioso, los números comienzan a mostrar movimiento. En uno de los bazares más recientes realizados en la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), apenas 25 emprendedores y artesanos lograron ventas cercanas a los 67 mil pesos en sólo dos días.

Escaparate para productos locales
El instituto asegura que estos eventos se han convertido en vitrinas importantes para productores locales. Algunos se realizan cada tres semanas y otros llegan a sedes más grandes, como el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI, donde próximamente se abrirán más de 60 espacios para emprendedores yucatecos.
Pero detrás de cada bazar también existe otra realidad: muchos artesanos simplemente no pueden costear el viaje hasta Mérida. Algunos deben pagar transporte, alimentación e incluso hospedaje para intentar vender sus productos durante un par de días, algo que en ocasiones termina desanimándolos antes siquiera de participar.
Por eso, el IYEM también comenzó a buscar nuevas formas de comercialización donde los productores puedan vender sin estar físicamente presentes en todos los eventos. Una de esas estrategias fue utilizada durante la Semana de Yucatán en México, donde productos de artesanos y emprendedores fueron vendidos a nombre de ellos para ayudarles a generar ingresos y abrir nuevos mercados.
Vitelli Macías aseguró que la intención es evitar que siempre sean los mismos negocios los que aparezcan en ferias y bazares, y abrir espacio a nuevos talentos provenientes de municipios que históricamente habían quedado fuera de este tipo de oportunidades. Porque en Yucatán, dice el instituto, las buenas ideas ya no quieren quedarse encerradas en Mérida.
















