CIUDAD DE MÉXICO, a 19 de febrero de 2026.- ¿Puede una persona convencerse de que se transformó en lobo, perro o incluso tigre? Más allá de los mitos, la psiquiatría ha documentado un fenómeno poco frecuente conocido como teriantropía clínica.
En mayo de 2025, la revista científica Neuroscience and Biobehavioral Reviews publicó una revisión sistemática elaborada por los psiquiatras Jan Dirk Blom y Brian A. Sharpless. El estudio analizó 77 casos descritos en la literatura médica sobre personas que manifestaron la creencia de haberse transformado en un animal o de haber adquirido sus características.
De acuerdo con la revisión, el 68 por ciento de los casos implicó transformaciones en caninos, principalmente perros, lo que se denomina cinantropía clínica, y lobos, conocida como licantropía clínica. También se documentaron otros “theriotipos”, como gatos, caballos, tigres, aves y serpientes. En promedio, los hombres presentaron síntomas a los 29 años y las mujeres a los 43.
En los casos clínicos descritos, algunas personas estaban convencidas de que su cuerpo había cambiado realmente. En determinados episodios podían comportarse de manera acorde con el animal en cuestión, como caminar en cuatro extremidades o emitir sonidos asociados a esa especie.

Un modelo explicativo
Los autores proponen un modelo fisiopatológico de “doble impacto”. El primero consistiría en una alteración del esquema corporal, denominada cenestesiopatía, que implica una distorsión en la percepción del propio cuerpo. El segundo impacto correspondería a un proceso cognitivo que consolida esa percepción en forma de delirio.
El estudio señala que en 74 de los 77 casos existían diagnósticos psiquiátricos asociados. Los más frecuentes fueron trastornos psicóticos, depresión con síntomas psicóticos y trastorno bipolar. También se describieron casos vinculados a trastornos por consumo de sustancias, trastornos disociativos y síndrome de Cotard.
En cuanto al tratamiento, en los casos reportados desde 1951 en adelante, el 58 por ciento presentó remisión total de los síntomas de teriantropía tras intervenciones como antipsicóticos o terapia electroconvulsiva. Los autores precisan que esta remisión se refiere a los síntomas de transformación, no necesariamente al trastorno psiquiátrico subyacente.
El artículo también propone conceptualizar el zoomorfismo, que se refiera a describir o representar a los humanos con rasgos de animales, dentro de un espectro diagnóstico que incluya tanto casos clínicos como no clínicos.
En estos últimos se mencionan comunidades como therians, furries y otherkin. La diferencia señalada en el estudio es que la teriantropía clínica implica la convicción de una transformación real, mientras que en las formas no clínicas no existe creencia en un cambio físico efectivo.
La revisión no aborda mitos ni leyendas, sino casos documentados en el ámbito biomédico. El fenómeno es poco frecuente, pero cuenta con antecedentes históricos y descripciones clínicas detalladas que permiten analizarlo desde la psiquiatría contemporánea.















