Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., 22 de febrero de 2026.– La industria restaurantera en Yucatán atraviesa un escenario complejo tras la caída sostenida en sus ganancias desde 2025, derivada principalmente de la disminución en el consumo interno. El impacto ya se refleja en despidos y ajustes operativos dentro de diversos establecimientos.
La presidenta de la Canirac Yucatán, Claudia González Góngora, reconoció que el sector pasó de enfrentar una alta demanda de personal a aplicar recortes y reestructuraciones para hacer frente al desplome en las expectativas de crecimiento.
Lo que antes era una actividad dinámica en generación de empleo, hoy vive una etapa de optimización forzada. Esto implica reducción de puestos, ajustes en horarios para concentrar operaciones en horas pico y, en algunos casos, despidos necesarios para mantener la viabilidad financiera.
En cifras, el 2025 cerró 15% por debajo de las metas proyectadas, mientras que en enero de 2026 registró un desempeño 10% inferior a lo esperado, confirmando una tendencia adversa que mantiene en alerta al sector.
La dirigente atribuyó la situación a la reestructuración del gasto familiar, la desaceleración económica y un entorno macroeconómico que golpea directamente el bolsillo del consumidor. De continuar la baja en el consumo, advirtió, podrían mantenerse las reestructuraciones en los próximos meses.















