Por Cristell Lozada
Mérida, Yucatán, a 28 de noviembre de 2025.- La creación de refugios pesqueros en distintas regiones del país es una de las estrategias más efectivas para recuperar especies marinas afectadas por la sobreexplotación.
En Yucatán, este modelo encontró terreno fértil gracias al impulso de las propias comunidades, que solicitaron espacios de protección para resguardar zonas críticas del litoral. Autoridades federales y estatales coincidieron en que estas áreas permiten que los ecosistemas se regeneren y brinden mejores condiciones para la pesca a futuro.
La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) señaló que estos refugios (ya sean totales, parciales o temporales) forman parte de una estrategia nacional de conservación que busca involucrar de manera directa a las cooperativas y pescadores organizados. Según el organismo, limitar la captura en áreas específicas permite que especies como el pulpo, el mero y la langosta completen sus ciclos reproductivos y recuperen su abundancia natural.

En Yucatán, la titular de la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentable (Sepasy), Lila Frías Castillo, confirmó que el estado intensificó la vigilancia tanto en mar como en tierra con el objetivo de inhibir prácticas que ponen en riesgo la sustentabilidad de la pesquería. Detalló que se han reforzado los operativos contra el uso de equipos de buceo indebidos, considerados una de las principales amenazas para la reproducción de varias especies.
Estos operativos son en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública, la Secretaría de Marina y Conapesca, lo que permitió detectar, asegurar y retirar implementos no autorizados dentro de las comunidades pesqueras. Frías Castillo exhortó a los trabajadores del mar a evitar el uso de artes de pesca que dañen los ciclos reproductivos, y recordó que estos equipos pueden ser retenidos durante las inspecciones y que su uso afecta directamente la continuidad económica del sector.
Pepino de mar, sobreexplotado
La funcionaria destacó que, debido a la devastación sufrida por la especie, el pepino de mar continúa bajo prohibición total. Explicó que su situación permanece en estudio por parte de instituciones de investigación como Inapesca, responsables de analizar indicadores biológicos y determinar si existen condiciones para una eventual recuperación. Alertó que cualquier intento de extracción ilegal será sancionado.
Frías Castillo indicó que Yucatán cuenta actualmente con seis refugios pesqueros autorizados, todos impulsados directamente por las comunidades ante la preocupación por el deterioro de los recursos marinos. Aseguró que estos espacios son herramientas valiosas para equilibrar la actividad económica con la conservación y que el Gobierno del Estado continuará respaldando estas iniciativas.
Respecto al pulpo, la titular de Sepasy adelantó que este año no se solicitar una extensión de la temporada, ya que inmediatamente después del cierre oficial comienza su periodo reproductivo. Recordó que la ampliación autorizada el año pasado fue poco efectiva, debido a que la captura disminuyó en calidad al encontrarse la especie en proceso de resguardo natural.















