Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 8 de mayo de 2026.- Dormir mal, sentirse de mal humor todo el día, perder la paciencia más rápido o terminar discutiendo por cualquier cosa podría no ser casualidad. El calor extremo que azota a Yucatán ya no solo estaría afectando físicamente a la población, sino también emocionalmente, al grado de provocar ansiedad, irritabilidad y agotamiento mental en miles de personas durante la temporada más sofocante del año.
Especialistas advierten que las altas temperaturas alteran el descanso y mantienen al cuerpo bajo una especie de “estrés permanente”. El psicólogo Alberto Lizama Córdova explicó que cuando una persona pasa noches enteras sin dormir bien debido al calor, su tolerancia emocional disminuye drásticamente, aumentando la posibilidad de reaccionar con enojo, desesperación o tristeza ante situaciones cotidianas.
En Yucatán, donde las sensaciones térmicas pueden sentirse asfixiantes desde la mañana y extenderse hasta la noche, el desgaste mental comienza a acumularse silenciosamente. Pasar horas bajo el sol, trabajar en espacios cerrados y calurosos o utilizar transporte público sin ventilación suficiente estaría provocando un cansancio emocional constante que termina reflejándose en el comportamiento diario.
El especialista alertó que este fenómeno incluso puede aumentar conflictos familiares y tensiones de pareja, ya que el cuerpo permanece agotado y la mente trabaja bajo presión. “Muchas personas creen que solo están cansadas, pero el calor también modifica la manera en que reaccionamos emocionalmente”, explicó.
La situación podría empeorar en las ciudades. El exceso de concreto, la falta de árboles y la reducción de áreas verdes hacen que el calor quede atrapado durante más tiempo, creando ambientes más pesados no solo físicamente, sino también mentalmente. Para algunos, salir a la calle ya se siente como entrar a un horno que nunca se apaga.
Ante este panorama, recomendó mantenerse hidratados, evitar exposición prolongada al sol y procurar espacios frescos para descansar, pero también pidió prestar atención a señales emocionales como ansiedad, irritabilidad constante o tristeza prolongada, ya que el calor extremo podría estar afectando mucho más que el cuerpo.















