MÉRIDA, Yuc, a 18 de mayo de 2026.- Lo que durante años parecía improbable en Yucatán comienza a repetirse con mayor frecuencia. En menos de ocho meses, el estado ya acumula 12 sismos registrados oficialmente, una actividad inusual que mantiene bajo monitoreo permanente a especialistas y autoridades, especialmente en la zona sur de la entidad.
El movimiento más reciente ocurrió la noche del 14 de mayo, cuando el Servicio Sismológico Nacional reportó un sismo de magnitud 4.0 con epicentro en Chapab, cerca de Ticul y a una profundidad de apenas cinco kilómetros. Aunque no dejó daños ni personas lesionadas, volvió a encender la atención sobre una región donde los temblores históricamente habían sido esporádicos.
La secuencia sísmica se ha concentrado principalmente en municipios como Ticul, Tecoh, Chapab, Sacalum, Mama, Dzán y Tekit, donde desde octubre de 2025 comenzaron a registrarse movimientos de tierra de baja y moderada intensidad. Incluso, durante diciembre pasado se reportó un sismo de 4.1 grados, considerado hasta ahora uno de los más fuertes de esta racha.

Especialistas explican que estos fenómenos están relacionados con fallas geológicas locales, particularmente con la llamada falla de Ticul, una zona donde se acumulan tensiones al interior de la corteza terrestre. El ingeniero ambiental Luis Alberto Noh Miranda señaló que uno de los factores que ha provocado que los sismos sean perceptibles para la población es la poca profundidad a la que están ocurriendo.
A diferencia de otros eventos sísmicos más profundos, estos movimientos liberan energía muy cerca de la superficie, por lo que pueden sentirse con mayor intensidad en viviendas y edificios, aun cuando no alcancen magnitudes elevadas.
Aunque Yucatán se encuentra lejos de las zonas de alta actividad tectónica del país, expertos advierten que estos procesos forman parte del comportamiento natural de la corteza terrestre y pueden presentarse de manera periódica. Sin embargo, también reconocen que la frecuencia registrada en los últimos meses ha llamado la atención de la población debido a que no existe una memoria reciente de tantos movimientos consecutivos en tan poco tiempo.
Ante la inquietud ciudadana, autoridades de Protección Civil reiteraron que no existe forma científica de predecir si ocurrirá un sismo mayor o cuándo podría terminar esta secuencia, por lo que insistieron en mantener la calma, seguir información oficial y reforzar medidas básicas de prevención.














