CIUDAD DE MÉXICO, a 12 de octubre de 2026.— Apostar desde un teléfono celular, a cualquier hora y sin acudir a un casino, se ha convertido en una alternativa accesible para los usuarios de plataformas digitales. Sin embargo, esta facilidad también plantea riesgos relacionados con el juego problemático, la participación de menores de edad y la falta de controles efectivos.
Ante este panorama, la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA) llamó a fortalecer las medidas de prevención y protección de los consumidores.
Según cifras difundidas por el organismo en agosto de 2026, México cuenta con 423 casinos en 30 entidades federativas, 38 empresas permisionarias y alrededor de 80 plataformas legales de apuestas en línea, además de más de 100 mil máquinas autorizadas.
La asociación, encabezada por Miguel Ángel Ochoa Sánchez, estima que la industria representa aproximadamente el 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y genera cerca de 200 mil empleos directos e indirectos.
Apuestas fuera de control
Uno de los principales desafíos se encuentra en las plataformas extranjeras. De acuerdo con estimaciones previamente difundidas por la AIEJA, más del 60% de las apuestas digitales realizadas en México se efectúan mediante sitios que operan fuera de la regulación nacional.
Frente a esta situación, el organismo propone reforzar la verificación de edad, establecer límites de tiempo y gasto, facilitar mecanismos de autoexclusión y utilizar tecnología para detectar conductas de riesgo.
También recomienda evitar préstamos para apostar, no utilizar recursos destinados a necesidades básicas y abstenerse de realizar nuevas apuestas para recuperar pérdidas.
En materia regulatoria, la asociación considera prioritario desarrollar disposiciones específicas para las plataformas digitales, sin sustituir necesariamente la legislación vigente.
Asimismo, plantea que las empresas capaciten a su personal, informen sobre los riesgos y faciliten orientación especializada a los usuarios.
La AIEJA sostiene que la prevención requiere coordinación entre autoridades, especialistas en salud mental, instituciones educativas, familias y operadores, con mecanismos que permitan evaluar los resultados de las medidas adoptadas.
















