HOUSTON, Estados Unidos, 29 de junio de 2026.- Brasil tuvo que sufrir más de lo esperado para derrotar 2-1 a Japón en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, en un partido que exigió al máximo a la Canarinha. El equipo sudamericano encontró la victoria en los minutos finales, después de enfrentar a una selección japonesa ordenada, intensa y capaz de competirle de igual a igual.
Japón golpeó primero
El conjunto asiático sorprendió con el gol de Kaishu Sano, quien puso en ventaja a Japón y encendió la posibilidad de una eliminación histórica para Brasil. Con presión alta, velocidad por las bandas y una defensa compacta, los japoneses lograron incomodar a una selección brasileña que tardó en encontrar claridad ofensiva.
En la segunda parte, Casemiro apareció para marcar el empate y devolverle tranquilidad al equipo brasileño. El mediocampista volvió a ser determinante en un momento clave, al aprovechar una jugada aérea que cambió el ritmo del encuentro y obligó a Japón a replegarse con mayor intensidad.
Martinelli firmó la clasificación
Cuando el partido parecía encaminarse al tiempo extra, Gabriel Martinelli marcó el 2-1 definitivo en el tiempo agregado. Su gol evitó una prórroga que habría aumentado la presión sobre Brasil y desató el festejo de la afición verdeamarela, que vio a su equipo escapar de una de las pruebas más complicadas del torneo.
Con este resultado, Japón se convirtió en el segundo eliminado de la ronda de dieciseisavos de final del Mundial de fútbol. Pese a la derrota, la selección nipona dejó una actuación competitiva y obligó a Brasil a mostrar carácter para mantenerse con vida en la competencia.
Brasil sigue, pero deja dudas
La victoria permite a Brasil avanzar a la siguiente ronda, aunque el funcionamiento dejó señales de alerta. La Canarinha deberá mejorar su contundencia y su control defensivo si quiere sostener su candidatura al título, pues Japón demostró que en la fase de eliminación directa ningún rival puede darse por vencido antes del silbatazo final.
















