Por Cristell Lozada
Mérida, Yuc., a 28 de enero de 2026.- En Hoctún, la granja avícola CRÍO avanzó con maquinaria pesada, abrió caminos, niveló terrenos y arrasó con casi nueve hectáreas de vegetación forestal como si el permiso ambiental fuera opcional. El resultado: una clausura total de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) que exhibe no solo un desmonte ilegal, sino un patrón de operación que ya suma antecedentes, denuncias penales y más de 22 hectáreas intervenidas en Yucatán.
La intervención incluyó la eliminación total de selva mediana, la apertura de un acceso de 80 metros por 20 de ancho y trabajos con material pétreo en otras 2.8 hectáreas, todo sin autorización federal de la Semarnat. Para la autoridad ambiental, el caso va más allá de una obra aislada y coloca a CRÍO bajo la lupa por reincidir en el cambio ilegal de uso de suelo con fines industriales.

Clausura total… temporal
La Profepa impuso la clausura total temporal de las actividades en el predio que forma parte de la granja avícola CRÍO Hoctún, al confirmarse un cambio de uso de suelo en terrenos forestales sin contar con la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), requisito obligatorio cuando se pretende remover vegetación natural para destinar el área a actividades industriales.
Durante una diligencia oficial realizada el 22 de enero, inspectores federales constataron que la superficie afectada corresponde a vegetación secundaria arbórea de selva mediana caducifolia que fue eliminada mediante trabajos de desmonte y despalme del suelo. En el sitio quedaron esparcidos troncos, ramas y árboles completos derribados, acumulados en los bordes del terreno y en proceso de secado, además de huellas claras del uso de maquinaria pesada.
La intervención no se limitó al retiro de vegetación. También se documentaron labores de nivelación del terreno y la conformación de nuevas vialidades internas con material pétreo en una extensión aproximada de 2.8 hectáreas, lo que forma parte de la ampliación proyectada para la futura construcción de naves industriales destinadas a la producción y crianza de aves, actividad atribuida a la empresa Productora Nacional de Huevo.
La autoridad ambiental determinó que no se aplicaron criterios de prevención, mitigación ni compensación para reducir los impactos sobre los ecosistemas forestales y sus componentes, por lo que procedió a colocar sellos de clausura como medida de seguridad, con el objetivo de frenar de inmediato cualquier obra o actividad adicional en la zona impactada.
Ecocidio en diferentes puntos
El caso de Hoctún se suma a acciones de vigilancia previas en otros puntos del estado. En el municipio de Kinchil, a partir de denuncias ciudadanas, se detectó en noviembre de 2025 un cambio de uso de suelo ilegal en alrededor de 13.7 hectáreas de vegetación forestal vinculado a la misma empresa, además de la violación de sellos de clausura y la manipulación de maquinaria asegurada, hechos que derivaron en la ampliación de una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República y en la reposición de sellos en visitas posteriores.
Con estas medidas, la Profepa mantiene operativos de inspección y seguimiento en Yucatán para frenar la pérdida de cobertura forestal asociada a desarrollos sin autorización, al tiempo que refuerza la atención a denuncias ciudadanas y las acciones legales necesarias para proteger los ecosistemas y el patrimonio natural del estado.















