Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 07 de octubre de 2026.- Mucho antes de convertirse en uno de los símbolos de la biodiversidad mexicana, los ajolotes ya habitaban antiguos ecosistemas lacustres del país. Una nueva investigación paleontológica permitió describir una especie extinta que vivió hace cuatro millones de años en lo que hoy es Hidalgo.
Se trata de Ambystoma quetzalcoatli, cuyos 12 ejemplares fueron recuperados en el yacimiento de Sanctorum, en Santa María Amajac. Los restos forman parte de las colecciones paleontológicas de la UNAM y corresponden tanto a individuos juveniles como adultos.

Los investigadores Jorge Herrera Flores y María Patricia Velasco de León, de la FES Zaragoza de la UNAM, determinaron que los fósiles poseen características anatómicas que los distinguen de los ajolotes conocidos actualmente. Entre ellas están diferencias en las estructuras del cráneo, el paladar y el número de vértebras.
El hallazgo también permite reconstruir el ambiente donde vivió esta especie. En Sanctorum se han encontrado fósiles de peces, ranas, ostrácodos, diatomeas y flora ribereña, evidencias que respaldan la existencia de un antiguo sistema lacustre de aproximadamente 85 kilómetros cuadrados.
El descubrimiento será presentado este 7 de octubre durante el ciclo de conferencias del Consejo de Paleontología del INAH, como parte de las actividades por el Día Internacional del Fósil. Las sesiones continuarán los días 8 y 9 de octubre con investigaciones sobre aves gigantes extintas y la evolución de los mamíferos durante el Gran Intercambio Biótico Americano.
Las conferencias se realizarán a las 11:00 horas y podrán seguirse de manera virtual mediante el canal INAH TV en YouTube, con el propósito de acercar al público a investigaciones que ayudan a comprender cómo se originó y diversificó el patrimonio natural de México.
















