Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yucatán, 15 de enero de 2026.- El emblemático Cine Rex, uno de los espacios más entrañables del barrio de Santiago, volverá a la vida en pleno Centro Histórico de Mérida, ahora bajo el nombre de Cinespot, una reapertura que despierta nostalgia y expectativa en las generaciones que crecieron entre sus butacas. Aunque el nombre cambia, para muchos seguirá siendo el Rex, ese cine de barrio que durante décadas fue sinónimo de cercanía, precios accesibles y convivencia comunitaria.
Ubicado frente al parque de Santiago y a unos pasos del mercado, el Cine Rex se consolidó como el cine más barato y accesible del centro de la ciudad, un punto estratégico al que llegaban familias completas, jóvenes estudiantes y adultos mayores sin necesidad de largos traslados. Su ubicación lo convirtió en una extensión natural de la vida cotidiana del barrio, donde el cine no era un lujo, sino parte de la rutina semanal.
Su apertura se realizará a finales de enero y contará con entradas en 59 pesos, además de que promete que con menos de 100 pesos los asistentes podrán disfrutar de palomitas, refresco y golosinas, reafirmando su vocación de conservarse como el cine más barato de toda la ciudad.
Un punto de encuentro
Durante años, después del tradicional danzón de los martes y sábados en el parque, era común ver a parejas de adultos mayores, grupos de amigos y vecinos caminar hacia el cine para cerrar la noche con una función. Esa estampa urbana, casi desaparecida en otros puntos de la ciudad, le dio al Rex un valor social que trascendía la pantalla y lo convirtió en un punto de encuentro intergeneracional.
El cierre del Cine Rex en 2023 dejó un vacío en Santiago y en el Centro Histórico, al tratarse del último cine activo en esa zona de la ciudad. Su ausencia no solo significó la pérdida de una sala de proyección, sino también de un espacio que mantenía vivo el flujo nocturno, el comercio local y la convivencia barrial en una de las zonas más tradicionales de Mérida.
Ahora, con la llegada de Cinespot, se espera que el recinto recupere ese espíritu popular que lo caracterizó, manteniendo precios accesibles y una programación pensada para públicos diversos. La reapertura representa también una oportunidad para revitalizar el entorno urbano y reforzar la vida cultural del centro, frente a la concentración de complejos cinematográficos en zonas periféricas.
Más allá del cambio de nombre, el regreso del Cine Rex simboliza la resistencia de la memoria colectiva y del cine de barrio frente a la modernidad acelerada. Para Santiago, no se trata solo de volver a ver películas, sino de recuperar un ritual compartido que durante décadas acompañó risas, silencios, danzones y caminatas nocturnas bajo las luces del Centro Histórico.














