Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 11 de mayo de 2026.- Lo que muchos adolescentes consideran una moda “menos peligrosa” que fumar podría estar convirtiéndose en una de las nuevas amenazas para la salud juvenil en Yucatán.
El consumo de vapeadores y cigarrillos electrónicos continúa creciendo entre estudiantes de secundaria, preparatoria y universidad, encendiendo alertas entre especialistas que advierten sobre una generación cada vez más expuesta a la nicotina desde edades tempranas.
Investigaciones del Universidad Autónoma de Yucatán y del Centro de Internación Juvenil revelan que la edad promedio para comenzar a vapear ronda los 17 años, aunque ya existen casos detectados en adolescentes más jóvenes. El fenómeno preocupa porque muchos usuarios creen que inhalar vapor saborizado es prácticamente inofensivo, cuando en realidad estos dispositivos contienen sustancias tóxicas relacionadas con daños pulmonares y riesgo cancerígeno.
Especialistas advierten que detrás de los aromas dulces y los diseños modernos se esconden compuestos como benceno, tolueno y metales pesados detectados por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, sustancias que pueden afectar seriamente el sistema respiratorio y generar dependencia a la nicotina en poco tiempo.
En universidades del sureste mexicano, estudios recientes han documentado que el vapeo se ha normalizado entre grupos de amigos y espacios estudiantiles. Muchos jóvenes comienzan por curiosidad, presión social o por los sabores atractivos, pero terminan utilizando estos dispositivos varias veces al día, reforzando la adicción sin darse cuenta.
Aunque el cigarro tradicional sigue siendo el principal causante de cáncer y enfermedades cardiovasculares, especialistas en salud pública consideran que el vapeo representa un problema creciente por la velocidad con la que se está expandiendo entre menores y jóvenes adultos. La preocupación aumenta debido a que muchos adolescentes jamás habrían fumado un cigarro convencional, pero sí están probando vapeadores.
En Yucatán, autoridades y expertos han comenzado a impulsar campañas preventivas y llamados para reforzar la vigilancia en escuelas, ya que el principal objetivo sigue siendo evitar que nuevas generaciones desarrollen dependencia a la nicotina. Advierten que tanto el cigarro como los vapeadores pueden afectar el desarrollo físico y neurológico en edades tempranas, incluso cuando el daño todavía no es visible.
















