Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 7 de julio de 2026.- Ante la presencia de fenómenos naturales que pueden afectar la actividad pesquera y la salud de la población, Yucatán activó un sistema de vigilancia permanente para monitorear el florecimiento algal nocivo, conocido como marea roja, en sus costas y garantizar la seguridad de los productos del mar que llegan a consumidores locales y mercados de exportación.
La Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) instaló el Comité de Seguimiento y Evaluación del Florecimiento Algal Nocivo, un mecanismo que concentrará la vigilancia sanitaria, la emisión de alertas tempranas y la coordinación entre dependencias estatales y federales para responder ante cualquier eventualidad.
El gobernador Joaquín Díaz Mena señaló que el objetivo es mantener una supervisión constante de las playas y zonas pesqueras, proteger la salud de las familias y brindar certeza tanto a los habitantes de la costa como a los visitantes durante la temporada vacacional.
El comité contará con la participación de distintas instituciones encargadas del monitoreo ambiental, sanitario y de seguridad, con la finalidad de actuar de manera oportuna ante cambios en las condiciones del mar y evitar riesgos relacionados con el consumo de productos contaminados.
Monitoreo para proteger la salud y la pesca
Como parte de esta estrategia, también se implementó un sistema de supervisión sanitaria para el embarque y manejo de productos pesqueros destinados a exportación, con el propósito de garantizar su calidad, inocuidad y trazabilidad desde su captura hasta su comercialización.
Las autoridades destacaron que la vigilancia incluye la protección de ecosistemas marinos como manglares y arrecifes, debido a que el fenómeno del florecimiento algal puede tener impactos tanto ambientales como económicos en las comunidades dedicadas a la pesca.
El Gobierno del Estado informó que las acciones se desarrollan en coordinación con dependencias federales como la Secretaría de Marina (Semar), Guardia Nacional, Comisión Nacional del Agua (Conagua), Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Con este esquema, las autoridades buscan mantener bajo supervisión las condiciones del litoral yucateco, prevenir afectaciones a la salud pública y reducir impactos negativos en uno de los sectores económicos más importantes de la costa del estado.















