Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 15 de octubre de 2026.- La detección de amebas del género Naegleria en seis lagos artificiales de Mérida no implica un riesgo de contagio masivo para la población, señalaron especialistas de la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) y de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). Explicaron que los resultados disponibles aún no permiten confirmar si los microorganismos corresponden a Naegleria fowleri, especie asociada con una infección cerebral extremadamente rara y grave.
Domitilio Carballo Cámara, de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios de la SSY, explicó que el género Naegleria comprende alrededor de 40 especies. Por ello, identificar su presencia en el agua no basta para determinar cuál de ellas se encuentra en las muestras, ya que se requieren análisis adicionales para establecer su clasificación.
El muestreo de nueve cuerpos de agua se llevó a cabo como medida preventiva después del caso relacionado con un lago artificial en Mérida. De los sitios examinados, únicamente uno ofrecía actividades recreativas acuáticas. Tras conocer los resultados, las autoridades sanitarias restringieron temporalmente el contacto con el agua en los seis espacios donde se detectaron amebas.
Eugenia Guzmán Marín, directora del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la UADY, aclaró que estar cerca de estos cuerpos de agua no representa, por sí mismo, una vía de infección. Precisó que el contagio ocurre cuando agua contaminada ingresa por la nariz, principalmente durante actividades de inmersión.
Gonzalo Mena Rejón, director de la Facultad de Química de la UADY, señaló que las amebas de vida libre no se transmiten de persona a persona ni por el aire o los alimentos. También subrayó la importancia de diferenciar entre la detección de un género de microorganismos y la confirmación de una especie específica.
Los especialistas insistieron en que los resultados deben comunicarse con precisión para evitar alarmas innecesarias. La presencia de Naegleria en las muestras no confirma que se trate de N. fowleri ni permite concluir que exista una amenaza generalizada para quienes viven en Mérida o transitan por la ciudad.















