CIUDAD DE MÉXICO, a 10 de junio de 2026.- A unas horas de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, las autoridades de la Ciudad de México intensificaron los operativos de seguridad, movilidad y vigilancia para garantizar el desarrollo de las actividades programadas en torno al torneo, en especial la ceremonia inaugural y el partido entre México y Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México.
Operativo especial en el estadio
El dispositivo contempla vigilancia reforzada en las inmediaciones del estadio, estaciones de transporte público, vialidades estratégicas y zonas turísticas. La medida responde no solo a la llegada de miles de aficionados nacionales y extranjeros, sino también a las movilizaciones que mantiene la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en distintos puntos de la capital.
En días recientes, elementos de seguridad y personal de concertación política evitaron que contingentes de maestros avanzaran hacia el Estadio Ciudad de México. Las autoridades señalaron que el objetivo es preservar las condiciones de seguridad alrededor del inmueble y evitar afectaciones a la logística de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.
Autoridades quieren una fiesta segura
La vigilancia también se concentra en el Centro Histórico, donde se localiza el FIFA Fan Fest. Los alrededores del Zócalo permanecen ocupados por campamentos de la CNTE, situación que ha obligado a reforzar la presencia policial y los controles de acceso para garantizar que las actividades dirigidas a los aficionados puedan desarrollarse conforme a lo previsto.
Funcionarios capitalinos han reiterado que la inauguración, el partido inaugural y los eventos oficiales del Mundial cuentan con protocolos especiales de seguridad. Además de la vigilancia terrestre, se mantienen monitoreos permanentes mediante cámaras del sistema de videovigilancia y centros de control para responder de forma inmediata ante cualquier eventualidad.
Con millones de espectadores pendientes del arranque del torneo, la Ciudad de México enfrenta el reto de equilibrar la organización de la mayor fiesta del fútbol internacional con las manifestaciones magisteriales que continúan en la capital. Mientras tanto, las autoridades confían en que el amplio despliegue de seguridad permita que aficionados, turistas y familias disfruten de una inauguración histórica para el fútbol mexicano.














