TEPEJI DEL RÍO, Hgo., a 13 de abril de 2026.– Los trabajos de infraestructura del Tren México-Querétaro no solo avanzan en materia de movilidad, también están revelando parte del pasado profundo del país. Durante las labores del Proyecto de Salvamento Arqueológico, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) identificaron nuevas manifestaciones gráfico-rupestres en el sitio conocido como El Venado, en Hidalgo.
El hallazgo incluye 16 elementos entre petrograbados y pinturas rupestres, cuyas características sugieren una antigüedad que va desde la prehistoria hasta el periodo Posclásico mesoamericano, entre los años 900 y 1521 d.C.
Estas expresiones fueron localizadas en acantilados cercanos al río Tula y la presa La Requena, en una zona que ya había sido explorada desde la década de los 70, pero que ahora revela nuevos elementos de gran valor histórico.

Entre las figuras destacan representaciones humanas con elementos simbólicos, como tocados y escudos, así como posibles animales, entre ellos un venado, figura que da nombre al sitio. También se identificaron trazos que podrían representar fenómenos naturales o elementos míticos, como serpientes o rayos.
Conservación del patrimonio
El coordinador del proyecto, Víctor Francisco Heredia Guillén, informó que estos elementos fueron detectados a inicios de 2026 y que ya se realizaron registros fotográficos y fotogramétricos para su análisis detallado.
Uno de los aspectos más relevantes es que este hallazgo se da en el contexto de un proyecto de infraestructura que contempla medidas específicas para la conservación del patrimonio. De hecho, el trazo original del tren fue modificado para evitar afectar directamente el sitio arqueológico.
Esta decisión, anunciada en octubre de 2025, permitió proteger las pinturas y petrograbados sin detener el avance de la obra, lo que especialistas consideran un ejemplo de cómo pueden coexistir el desarrollo y la preservación cultural.

Además, arqueólogos señalaron que algunas de las representaciones podrían estar relacionadas con prácticas religiosas o fenómenos astronómicos, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre las culturas que habitaron la región.
El Proyecto de Salvamento Arqueológico del Tren México-Querétaro continúa así aportando información clave sobre el pasado, mientras la obra ferroviaria sigue su curso, integrando el patrimonio histórico como parte del proceso.















