Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 10 de abril de 2026.- A seis años del cierre de las Grutas de Loltún y Balamcanché, ambos sitios permanecen sin reapertura, pese a que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha anunciado en distintos momentos, entre 2023 y 2026, fechas que no se han cumplido.
Las cavernas fueron cerradas el 23 de marzo de 2020 a causa de la pandemia de Covid-19 y, desde entonces, siguen fuera de operación por afectaciones derivadas de la humedad, inundaciones registradas ese mismo año y la detección de hongos asociados a murciélagos.
Entre los factores que agravaron la situación se encuentran las lluvias extraordinarias provocadas por la tormenta “Cristóbal”, fenómeno que dejó más de 500 milímetros de precipitación en Yucatán y complicó las condiciones al interior de ambos espacios subterráneos.

Loltún, bajo revisión
En el caso de Loltún, el principal obstáculo ha sido el control de la humedad y los riesgos sanitarios relacionados con microorganismos detectados dentro del sistema de cavernas. Esta situación ha obligado a mantener restricciones de acceso mientras continúan las evaluaciones para determinar condiciones seguras para los visitantes.
Las revisiones técnicas han incluido estudios de humedad, inspecciones estructurales y trabajos de conservación en áreas con vestigios arqueológicos, entre ellos petrograbados, como parte de los programas de intervención del INAH. Sin embargo, estas acciones no han derivado en una autorización para reabrir el sitio.
Siguen inundaciones en Balamcanché
En Balamcanché, la principal problemática ha sido la presencia de inundaciones en sus cámaras internas, lo que impide habilitar un recorrido estable y seguro para el público. Aunque en distintos momentos se ha intentado calendarizar su reapertura, las condiciones físicas del lugar han obligado a posponerla.
Pese a los reiterados anuncios oficiales de reapertura en años recientes, ninguno de los plazos se ha concretado, lo que mantiene suspendida la operación de dos de los principales atractivos subterráneos de Yucatán y prolonga la incertidumbre para el sector turístico local.














