MÉRIDA, Yuc., a 26 de septiembre de 2026.- El embarazo infantil continúa como una emergencia en México. Durante 2025, 7 mil 887 niñas de entre 10 y 14 años se convirtieron en madres, un promedio de 22 casos diarios, de acuerdo con cifras presentadas por el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA).
En el marco del Día Nacional para la Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes, el organismo señaló que estos nacimientos disminuyeron 24.9% entre 2018 y 2025. Pese al descenso, advirtió que el número sigue en niveles de emergencia y que la maternidad no debe ocultar la violencia sexual que antecede a los casos en menores de 15 años.
El embarazo infantil no sólo ocurre en zonas rurales
Los datos revelan que 53.8% de las niñas que fueron madres en 2024 vivía en ciudades, mientras que casi la mitad tenía únicamente educación primaria. El SIPINNA sostuvo que el problema también responde a desigualdades en el acceso a servicios de salud, educación, protección y justicia.
La razón de fecundidad entre niñas de 10 a 14 años varió de 0.66 a 3.19 nacimientos por cada mil, según el estado. La Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes clasifica estos embarazos como fecundidad forzada, una violación de derechos humanos y una emergencia de salud pública.
SIPINNA fija cuatro compromisos nacionales
El Sistema Nacional y los 32 Sistemas Estatales SIPINNA impulsarán la estrategia “Niñas Sí, Madres No” en los municipios donde persisten los embarazos infantiles, las uniones forzadas y la falta de sanciones contra los agresores. El plan sumará a escuelas, familias, instituciones de salud, fiscalías, gobiernos y autoridades judiciales.
Los cuatro compromisos consisten en rechazar toda violencia sexual contra niñas y adolescentes; reconocer el embarazo en menores de 14 años como resultado de un delito; aplicar la Ruta NAME en todos los municipios, y avanzar hacia la erradicación de estos casos. Las medidas incluirán detección temprana en escuelas y clínicas, atención coordinada, acceso a la justicia sin revictimización y restitución de derechos para que las niñas continúen sus estudios.















