Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 28 de mayo de 2026.- Cuando el tomate por fin comenzó a dar un respiro tras meses de precios por las nubes, otro producto básico tomó su lugar en la preocupación de miles de familias yucatecas: la papa.
En la Central de Abastos de Mérida, el kilo ya alcanza los 40 pesos y comerciantes advierten que podría dispararse hasta los 50 en cuestión de días, encendiendo nuevamente las alertas entre consumidores que cada semana enfrentan una lista del súper más difícil de costear.
El incremento llegó de manera silenciosa, pero comenzó a sentirse rápidamente en cocinas, fondas y negocios de comida donde la papa es indispensable. Desde guarniciones y sopas hasta antojitos y comidas económicas, el tubérculo forma parte de la dieta diaria de miles de personas, por lo que cualquier aumento termina impactando directamente el bolsillo de las familias.
De acuerdo con Moisés González Ojeda, presidente de la Unión de Comerciantes de la Central de Abastos, el encarecimiento está relacionado con problemas en el abasto nacional y una menor disponibilidad del producto en entidades productoras del centro y norte del país. La situación afecta de forma inmediata a Mérida, donde diariamente ingresan toneladas de frutas y verduras provenientes de otras regiones.

Mientras algunos productos básicos suben de precio, otros comienzan a convertirse en el alivio temporal para los consumidores. El plátano se mantiene alrededor de los 4 pesos el kilo, mientras que frutas y verduras de temporada como el mango y la cebolla blanca rondan los 10 pesos, permitiendo que muchas familias cambien hábitos de compra para intentar equilibrar sus gastos.
Comerciantes reconocen que la incertidumbre domina actualmente los mercados locales, ya que el clima, las lluvias, las sequías y los problemas de producción pueden modificar los precios de un momento a otro. Incluso varios locatarios han comenzado a comprar menos mercancía para evitar pérdidas económicas ante la rapidez con la que cambian los costos.
Aunque existe expectativa de que la temporada de lluvias ayude a estabilizar algunos productos agrícolas durante las próximas semanas, los vendedores admiten que el panorama sigue siendo incierto. Por ahora, la papa ya se perfila como el nuevo dolor de cabeza en la mesa de los yucatecos y como otro ejemplo de cómo el precio de los alimentos continúa poniendo presión sobre la economía familiar.














