Por Cristell Lozada
MÉRIDA, YUC, 09 de febrero de 2026.– El segundo periodo ordinario en el Congreso del Estado de Yucatán comenzó con un mensaje claro desde la mayoría legislativa: mantener un ritmo alto de producción de leyes. Con 104 iniciativas presentadas en la etapa anterior y 33 ya aprobadas y en fase de aplicación, el arranque del nuevo ciclo coloca las cifras como carta de presentación y como referencia directa del desempeño parlamentario, en un escenario donde también se alista la revisión del informe de gobierno.
La sesión de apertura, realizada el día primero, activó formalmente una fase clave del calendario legislativo. En el corto plazo se prevé que se presenten y avalen los acuerdos necesarios para desarrollar la glosa del informe, proceso en el que el Poder Legislativo analiza resultados, acciones y pendientes de la administración estatal, y que suele convertirse en un punto de contraste entre lo prometido y lo alcanzado.
Desde la coordinación política se sostiene que el volumen de iniciativas y su tasa de aprobación no solo reflejan trabajo en tribuna, sino capacidad de traducir propuestas en marcos legales vigentes. Las 33 leyes que ya avanzan en su aplicación son expuestas como muestra de efectividad, en un contexto donde la actividad del Congreso se mide cada vez más por impactos concretos y no solo por el número de planteamientos ingresados.
Trabajo legislativo
Buena parte de las nuevas propuestas, se anticipa, seguirá surgiendo de la llamada Bancada del Pueblo, un esquema de trabajo territorial mediante el cual diputadas y diputados realizan recorridos por distritos para sostener encuentros abiertos con la población. En estos ejercicios se habilita el micrófono para que habitantes expongan problemáticas, planteen cuestionamientos directos y conozcan el trabajo de sus representantes, generando insumos que posteriormente se convierten en iniciativas.
Estas dinámicas ya se han desarrollado en distintos puntos de Mérida y en comunidades del interior como Kulumay y Ksini, con la intención de ampliarlas a más zonas. La apuesta es que las propuestas legislativas no provengan únicamente de diagnósticos institucionales, sino de necesidades expresadas de manera directa por colonias, comisarías y sectores productivos.
En la agenda que se perfila para este periodo destacan el combate a la corrupción, el fortalecimiento de los derechos de las mujeres y el respaldo a actividades primarias como el campo y la pesca. Con la glosa en puerta y nuevas iniciativas en preparación, la productividad legislativa, el contacto territorial y la capacidad de convertir demandas ciudadanas en leyes serán los principales indicadores del pulso político en el Congreso durante los próximos meses.















