Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 08 de julio de 2026.- Un equipo de especialistas de la UNAM colabora con investigadores españoles en un proyecto que busca explicar los hábitos alimenticios y los periodos de hibernación del oso de las cavernas, uno de los mamíferos más representativos de la Edad de Hielo.
El estudio se basa en el análisis de fósiles de dientes y huesos recuperados en la Cueva de Guantes, en Palencia, España. Mediante técnicas de isótopos estables, los investigadores reconstruyen aspectos de la biología y comportamiento de una especie que desapareció hace más de 24 mil años.
Los análisis realizados en el Laboratorio de Isótopos Estables de la UNAM muestran que estos osos mantenían una alimentación vinculada principalmente a ecosistemas boscosos y que regresaban de manera constante a las mismas cuevas para pasar el invierno, lo que evidencia una notable fidelidad a esos refugios naturales.
¿Eran carnívoros?
Uno de los principales aportes del estudio es que los elevados niveles de nitrógeno 15, tradicionalmente asociados con dietas carnívoras, podrían estar relacionados con los cambios fisiológicos que ocurrían durante la hibernación, y no necesariamente con el consumo de carne.
Esta interpretación ayudaría a resolver una controversia que durante décadas ha dividido a la comunidad científica respecto a si el oso de las cavernas era herbívoro, omnívoro o carnívoro, al demostrar que ciertos indicadores químicos pueden alterarse por procesos metabólicos propios del letargo invernal.
Para los investigadores, los resultados representan un avance importante para comprender la adaptación de este gigante de la Edad de Hielo a ambientes extremos y las razones por las que los cambios climáticos y ecológicos registrados al final del Pleistoceno pudieron favorecer su extinción.
















