MÉRIDA, Yuc., a 01 de junio de 2026.- Una campaña ciudadana de recolección de firmas comenzó en plataformas digitales con el objetivo de proteger el hábitat del delfín conocido como “Pechocho”, uno de los principales símbolos turísticos de la bahía de Topolobampo, en Sinaloa. Los organizadores de la petición buscan detener la construcción de una planta de amoniaco impulsada por la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), al considerar que representa un riesgo para el ecosistema de la Bahía de Ohuira y para la fauna que habita la zona.
Los promotores de la iniciativa sostienen que el megaproyecto industrial registra un avance cercano al 88 por ciento de construcción y alertan sobre posibles afectaciones ambientales derivadas de su operación. De acuerdo con la petición difundida en redes sociales y plataformas ciudadanas, la planta busca producir alrededor de 2 mil 200 toneladas diarias de amoniaco anhidro, destinadas principalmente a la exportación.
Denuncian pérdida de manglares
Entre los argumentos expuestos por quienes impulsan la campaña destaca que, para el desarrollo de la planta, se talaron 26 hectáreas de manglar en la Bahía de Ohuira, un ecosistema considerado clave para la biodiversidad de la región. Los activistas señalan que la eliminación de esta cobertura vegetal afecta zonas de refugio, alimentación y reproducción de diversas especies marinas y aves costeras.
La construcción de la planta de amoniaco ha sido objeto de controversia durante los últimos años. Organizaciones ambientales, pescadores y representantes de comunidades indígenas Yoreme-Mayo han expresado preocupación por los posibles impactos ecológicos y sociales del proyecto, mientras que sus promotores sostienen que contribuirá a fortalecer la producción nacional de fertilizantes.
La historia de “Pechocho”
El llamado “Pechocho” es un delfín nariz de botella que habita de forma solitaria la bahía de Topolobampo desde hace décadas. Según la historia compartida por lancheros y habitantes de la región, llegó cuando era una cría junto a su madre tras el paso de un fenómeno meteorológico en la década de 1990. Tras la muerte de su madre, el ejemplar permaneció en la zona y convirtió los manglares y canales de la bahía en su hogar permanente.
Un símbolo de identidad para la región
Con el paso de los años, “Pechocho” se convirtió en una de las principales atracciones de Topolobampo, conocido por acercarse a embarcaciones turísticas y convivir con visitantes. Su presencia ha dado identidad al puerto y forma parte del atractivo natural de la bahía. Por ello, los impulsores de la campaña llaman a la ciudadanía a respaldar la petición y sumarse a las acciones que buscan preservar el ecosistema donde vive el emblemático delfín sinaloense.















