Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 11 de abril de 2026.- Apenas a dos semanas de su apertura, el Centro Comunitario para Mujeres “Nuevo Amanecer” ya opera casi a su máxima capacidad, al atender a 25 de las 30 mujeres que puede albergar. Se trata de mujeres en situación de calle o con problemas de adicciones, un sector históricamente invisibilizado en la ciudad.
Este espacio, único en su tipo por ser exclusivo para mujeres y de ingreso voluntario, ofrece atención integral con servicios médicos, psicológicos y planes personalizados de rehabilitación, con estancias que pueden ir de tres a seis meses.
El centro es operado por la asociación civil Igualdad con Perspectiva, en coordinación con el Ayuntamiento de Mérida, que otorgó el inmueble y brinda apoyo económico para su funcionamiento.
Atención a mujeres
De acuerdo con el director del DIF Municipal, Gerardo López Fernández, el refugio forma parte de una estrategia para atender a mujeres en situación de vulnerabilidad, mediante la colaboración con organizaciones civiles.
Las primeras usuarias fueron canalizadas desde la asociación Arca de Noé, con el objetivo de continuar su proceso en un entorno especializado. El perfil es diverso, con una edad promedio de 35 años, lo que refleja la magnitud del problema.
Cada mujer cuenta con un plan de atención individual, que incluye acompañamiento médico, psicológico y actividades orientadas a su reintegración social. Autoridades destacan que el ingreso voluntario favorece mejores resultados en el proceso de recuperación.
El refugio atiende tanto a mujeres locales como de otras entidades e incluso extranjeras, lo que evidencia el alcance del fenómeno. Hasta ahora, no se han registrado casos de usuarias con hijos dentro del centro.
Este proyecto responde a la necesidad de contar con un espacio exclusivo para mujeres, separado de los albergues para hombres, como el “Buen Samaritano”, que atiende a población masculina en situación de calle.
El acceso al refugio se da principalmente a través de reportes ciudadanos o detecciones del DIF, en coordinación con la Policía Municipal, quienes realizan los traslados cuando las personas aceptan recibir apoyo.
A dos semanas de operación, el reto ya es evidente: la creciente demanda pone a prueba la capacidad instalada y abre el debate sobre la necesidad de ampliar este tipo de espacios en la ciudad.














