Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 9 de julio 2026.- La incertidumbre generada por la revisión anual del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como el entorno internacional, pueden convertirse en un obstáculo para la llegada de nuevas inversiones, advirtió el presidente de COPARMEX Yucatán, David Reyes Aguiar, quien llamó a fortalecer la certeza jurídica y las condiciones para hacer negocios en el país.
El dirigente empresarial explicó que el nuevo esquema de revisión del acuerdo comercial, que ahora incorpora aspectos relacionados con seguridad, representa un desafío para México, debido a que Estados Unidos utiliza cada vez más los temas económicos como parte de sus estrategias internacionales.
Señaló que, aunque no existe un escenario donde se vislumbre la desaparición del T-MEC, la falta de claridad sobre el rumbo de las negociaciones genera cautela entre inversionistas que analizan nuevos proyectos.
Reyes Aguiar consideró que México debe enfocarse en fortalecer factores internos como la productividad, la generación de empleos, la formalidad y la confianza en las instituciones para mantener su atractivo como destino de inversión.
También destacó que los conflictos internacionales tienen efectos directos en la economía, particularmente en los precios de los combustibles, lo que termina impactando los costos de transporte, producción y operación de las empresas.
En este sentido, insistió en la importancia de garantizar el Estado de derecho y contar con procesos regulatorios confiables, al señalar que los inversionistas requieren certeza sobre las reglas bajo las cuales desarrollarán sus proyectos.
Como ejemplo, mencionó proyectos de energía solar para la Península de Yucatán que quedaron detenidos luego de que un juzgado revocara permisos previamente autorizados, situación que, afirmó, genera señales negativas para quienes buscan invertir.
El presidente de COPARMEX Yucatán sostuvo que el crecimiento económico no depende únicamente de anunciar proyectos, sino de generar condiciones que permitan que el capital llegue y permanezca, pues la inversión requiere confianza en las instituciones y en las reglas del juego.
















