Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 07 de julio de 2026.- A punto de cumplir seis años de operación, el Refettorio Mérida enfrenta uno de sus principales desafíos: ampliar su equipo de voluntariado para mantener la atención que brinda diariamente a personas en situación de vulnerabilidad. Actualmente opera con 12 voluntarios, aunque requiere al menos 25 para cubrir sus actividades de manera óptima.
Desde su apertura en 2020, este espacio ha atendido a cerca de 20 mil personas y sirve alrededor de 400 comidas dignas al día, elaboradas a partir de alimentos rescatados que son transformados en platillos nutritivos por chefs y voluntarios.
La directora de Fundación Palace, Rocío Aguilar Ustarán, explicó que el objetivo del proyecto va más allá de entregar alimentos, pues busca generar condiciones para que las personas recuperen su autonomía mediante acompañamiento, capacitación y herramientas que les permitan mejorar su calidad de vida.

¿Sabes en dónde se encuentra?
Ubicado en una antigua casona del Centro Histórico de Mérida, el Refettorio nació para atender a personas en situación de calle, adultos mayores en abandono y madres autónomas, bajo un modelo que prioriza la dignidad humana. Por ello, quienes acuden al comedor son llamados “invitados” y no beneficiarios, al considerar que el acceso a una alimentación adecuada es un derecho.
Para garantizar el abasto de insumos, el comedor trabaja en coordinación con el Banco de Alimentos de Mérida, que canaliza frutas, verduras y otros productos aptos para consumo que ya no ingresan a los canales comerciales por cuestiones estéticas o excedentes de producción.

Además de combatir el desperdicio de alimentos, el proyecto impulsa programas como La Escuelita, un espacio donde los invitados reciben capacitación en panadería y cocina básica, con el propósito de desarrollar habilidades que les permitan generar ingresos mediante el autoempleo.
Aguilar Ustarán señaló que mantener esta labor implica asegurar el suministro constante de alimentos —incluidas cerca de dos toneladas de proteína al mes—, además de fortalecer el equipo de voluntarios que participa en la preparación, servicio y acompañamiento de los usuarios.
¿Te gustaría ayudar?
Actualmente, la Fundación Palace mantiene abierta la invitación para que más personas se integren al proyecto como voluntarias, además de recibir donaciones de alimentos, ropa, calzado y aportaciones económicas que permitan ampliar la atención a quienes más lo necesitan.
Para el Refettorio Mérida, cada comida representa mucho más que un alimento: es una oportunidad para ofrecer respeto, acompañamiento y nuevas posibilidades de construir un mejor futuro para quienes enfrentan condiciones de vulnerabilidad.















