Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 13 de mayo de 2026.— El olor a humo, las sirenas y una enorme columna negra visible desde varias calles del Centro Histórico marcaron la mañana de este miércoles, cuando un incendio arrasó con una de las zapaterías más antiguas de la zona del Bazar García Rejón, dejando en cenizas más de siete décadas de historia, trabajo y patrimonio familiar.
Las llamas consumieron por completo la Reparadora de Calzado Hunucmá, un negocio fundado en 1955 que durante generaciones se convirtió en referencia para decenas de meridanos que acudían a reparar zapatos, bolsas y artículos de piel en pleno corazón de la ciudad.
El fuego comenzó poco antes de las 8 de la mañana y, en cuestión de minutos, el humo comenzó a salir con fuerza desde el local, provocando alarma entre comerciantes, trabajadores y personas que transitaban por la zona. Testigos relataron momentos de tensión al observar cómo las llamas avanzaban rápidamente dentro del establecimiento, mientras bomberos ingresaban entre el calor extremo para evitar que el incendio alcanzara otros negocios del bazar.
De acuerdo con los primeros reportes, un presunto corto circuito habría originado el siniestro, aunque serán los peritajes oficiales los que determinen las causas exactas. La rápida propagación del fuego habría sido favorecida por materiales inflamables almacenados dentro del local, además de la estructura antigua del establecimiento.
Elementos del Cuerpo de Bomberos de la SSP desplegaron un intenso operativo en coordinación con Protección Civil, Policía Municipal y personal de Gobernación. Las calles 60 y 65 fueron cerradas parcialmente mientras retiraban tanques de gas y aseguraban instalaciones eléctricas para evitar una tragedia mayor en una de las zonas comerciales más concurridas del centro de Mérida.
Tras varios minutos de combate contra las llamas, el incendio fue controlado alrededor de las 8:20 de la mañana. Aunque no se reportaron personas lesionadas, las pérdidas materiales fueron totales.
El propietario del negocio, Vidal Arturo Quintal San Miguel, observó impotente cómo el fuego destruía maquinaria, herramientas y décadas de trabajo acumulado. Además, confirmó que no contaba con seguro, por lo que prácticamente lo perdió todo.
La escena dejó impactados a comerciantes y clientes habituales del García Rejón, quienes observaron cómo uno de los negocios tradicionales del centro terminó reducido a escombros y estructuras calcinadas.
Autoridades mantienen acordonada la zona mientras continúan las inspecciones para descartar daños estructurales en locales cercanos y determinar oficialmente qué provocó el incendio que apagó más de 70 años de historia en el corazón de Mérida.















