CIUDAD DE MÉXICO, a 15 de abril de 2026.– La Universidad Nacional Autónoma de México impulsa una estrategia basada en el entrenamiento de perros para detectar de manera temprana el gusano barrenador, una plaga que afecta al ganado y representa un riesgo sanitario en el país.
El proyecto es desarrollado por la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ), con financiamiento del Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT). La iniciativa surge ante el incremento de casos de infestación, que superaban los 17 mil 554 registros hasta marzo de 2026, de acuerdo con datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
El gusano barrenador afecta a los animales al infestar heridas abiertas y alimentarse del tejido, lo que genera daños en la salud del ganado y riesgos para la sanidad agropecuaria.
Experiencia previa en biodetección
Carlos Guillermo Gutiérrez Aguilar, director de la FMVZ, explicó que el proyecto tiene antecedentes en la pandemia de COVID-19, cuando junto con la investigadora Arantzatzu Lassala Irueste y la alumna Diana Cortés Becerril comenzaron a entrenar perros para detectar la enfermedad mediante muestras biológicas.
Posteriormente, en colaboración con el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y la Secretaría de la Defensa Nacional, los caninos fueron capacitados en el Hospital Central Militar para labores de triaje.
Con el fin de la pandemia, los perros fueron reentrenados para detectar cáncer, en coordinación con el Instituto Nacional de Cancerología, antes de enfocar sus capacidades en la detección del gusano barrenador ante su expansión en México desde 2024.
Actualmente, dos perros, Nala y Tamal, han mostrado una sensibilidad superior al 90 % en pruebas controladas para identificar muestras contaminadas. Las evaluaciones se han realizado en el Centro de Enseñanza, Investigación y Extensión en Ganadería Tropical (CEIEGT), en Veracruz, y en el Centro de Enseñanza Práctica e Investigación en Producción y Salud Animal (CEPIPSA), en Topilejo, Ciudad de México.
Aunque los resultados son considerados prometedores, el proyecto continúa en fase de validación, debido a la limitada disponibilidad de casos en condiciones reales de campo.
Como siguiente etapa, la FMVZ busca llevar esta innovación al ámbito operativo mediante la colaboración con autoridades estatales. Jalisco encabeza los primeros acuerdos, mientras que entidades como Guanajuato, Colima y Michoacán han manifestado interés en integrarse al esquema.
El objetivo es incorporar a los perros en puntos de inspección ganadera y capacitar a nuevos entrenadores, con miras a contener la propagación de la plaga y fortalecer la sanidad animal en el país.















