Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 22 de junio de 2026.- En Yucatán, la lengua maya enfrenta un proceso acelerado de pérdida generacional. Aunque aún se contabilizan alrededor de 800 mil hablantes en el estado, especialistas advierten que cerca del 60% de las niñas y niños de familias mayahablantes ya no la aprenden como lengua materna.
Este fenómeno coloca a la entidad entre los casos más relevantes de desplazamiento lingüístico en México, situación que ha llevado al Gobierno de México a reconocer las políticas públicas yucatecas como un posible modelo para replicarse a nivel nacional, en un intento por frenar el retroceso de una de las lenguas indígenas más representativas del país.
El tema fue abordado durante el Encuentro del Nodo Sureste-Golfo de la Red Nacional de Investigación sobre Lenguas Indígenas (Renili), realizado en el Gran Museo del Mundo Maya, donde se reunieron representantes de comunidades indígenas, académicos, autoridades, estudiantes y organizaciones de la región sur-sureste del país.
Ahí, la subsecretaria de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Gobierno de México, Violeta Vázquez-Rojas Maldonado, destacó que el caso de la lengua maya en Yucatán refleja una tendencia preocupante de desplazamiento lingüístico que se replica en distintos puntos del país, pero con particular intensidad en la entidad.

Explicó que el problema no se limita al número de hablantes, sino a la ruptura en la transmisión entre generaciones, lo que provoca que la lengua deje de ser el idioma cotidiano dentro de los hogares, incluso en comunidades donde aún se conserva su uso.
En ese contexto, reconoció las estrategias impulsadas en Yucatán para fortalecer los derechos lingüísticos, así como las acciones orientadas a reducir la discriminación hacia las lenguas originarias, uno de los factores que, señaló, inciden directamente en su abandono.
“Las políticas que se han implementado aquí han sido bastante exitosas; tenemos que reforzarlas y seguir replicándolas para garantizar que se revierta la pérdida”, afirmó.
Por su parte, la titular de la Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán, Patricia Martín Briceño, subrayó que la estrategia estatal busca que la lengua maya no quede únicamente como un elemento simbólico o patrimonial, sino como una lengua viva presente en la vida cotidiana, la educación y los espacios culturales.
Durante el encuentro se desarrollaron mesas de trabajo con representantes de los estados de Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Chiapas, donde se compartieron experiencias y se discutieron rutas para fortalecer la preservación de las lenguas indígenas desde cada territorio.
Actualmente, la Red Nacional de Investigación sobre Lenguas Indígenas integra a más de mil 600 personas entre académicos, hablantes, artistas, investigadores comunitarios y desarrolladores tecnológicos, quienes colaboran en proyectos de documentación, enseñanza y revitalización lingüística.
Las autoridades coincidieron en que el reto principal no es solo institucional, sino social y familiar, ya que la permanencia de la lengua depende de su uso cotidiano en el hogar y su transmisión directa a las nuevas generaciones, lo que definirá su futuro en las próximas décadas.
















