Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., 22 de julio de 2026.- Un monitoreo comunitario de calidad del agua detectó contaminación fecal en dos de los tres cenotes evaluados en los municipios de Tecoh y Tekit, luego de que análisis microbiológicos confirmaran la presencia de la bacteria Escherichia coli (E. coli), considerada un indicador de contaminación por materia fecal y de un posible riesgo para la salud de los visitantes.
Los estudios fueron realizados por GISP Bacab A.C. y The Nature Conservancy México (TNC), con la participación de los Ha’kanules, conocidos como guardianes comunitarios del agua, quienes fueron capacitados para realizar análisis físicos, químicos y microbiológicos con el objetivo de vigilar la calidad del agua en estos ecosistemas.
¿Cuándo se realizaron?
El primer muestreo se efectuó el 3 de junio en el cenote U Ch’e’en Cháak, ubicado en la comisaría de Telchaquillo, municipio de Tecoh. Aunque los parámetros físico-químicos se mantuvieron dentro de los rangos esperados, las pruebas confirmaron la presencia de E. coli, lo que evidencia contaminación por materia fecal y sugiere la posible existencia de otros microorganismos potencialmente dañinos para la salud.
Al día siguiente, el 4 de junio, se evaluó el cenote Wuitzan, en Tekit, donde los análisis no detectaron la bacteria, por lo que fue considerado libre de contaminación fecal al momento del estudio.
Sin embargo, un tercer monitoreo realizado el 7 de junio en el cenote Becal, también en Tekit, volvió a arrojar resultados positivos a E. coli, motivo por el cual las organizaciones recomendaron ingresar al sitio bajo responsabilidad de cada visitante y evitar ingerir agua durante la estancia.
¿Esto qué significa?
Los responsables del proyecto explicaron que la detección de Escherichia coli no implica necesariamente la presencia de enfermedades, pero sí constituye un indicador sanitario que obliga a mantener vigilancia, ya que puede estar asociada con otros microorganismos capaces de provocar infecciones gastrointestinales y otros problemas de salud.
Las organizaciones participantes destacaron que estos monitoreos buscan generar información científica sobre el estado de los cenotes, fortalecer la participación de las comunidades en la protección del acuífero de la Península de Yucatán y promover acciones de conservación de una de las principales fuentes de agua dulce de la región.
Los resultados también refuerzan la importancia de impulsar programas permanentes de monitoreo ambiental, saneamiento y educación comunitaria para preservar estos ecosistemas, considerados patrimonio natural y uno de los principales atractivos turísticos de Yucatán.















