Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 7 de septiembre de 2026.- La interrupción del suministro eléctrico agravó las dificultades que enfrenta el sector restaurantero de Yucatán: siete de cada 10 establecimientos afiliados a la Canirac registraron problemas en su operación y 20 por ciento reportó pérdidas económicas a consecuencia de los cortes, informó Israel López García, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados.
El impacto no se limita a las horas en que un establecimiento deja de funcionar. La falta de energía pone en riesgo productos que requieren refrigeración, afecta el uso de equipos de cocina y conservación y puede obligar a suspender el servicio, además de provocar que clientes abandonen los negocios ante la imposibilidad de ser atendidos con normalidad.
López García explicó que las afectaciones fueron reportadas entre los más de 400 establecimientos que forman parte de la cámara. Aunque el apagón no necesariamente convirtió al sector en el más perjudicado, sí evidenció la dependencia que tienen los restaurantes de un suministro eléctrico constante para mantener sus operaciones.
En algunos casos, los cortes también pueden ocasionar daños en equipos utilizados para preparar, almacenar o conservar alimentos, lo que representa gastos adicionales para los propietarios. A esto se suman las pérdidas relacionadas con mercancía que puede echarse a perder cuando los sistemas de refrigeración permanecen fuera de funcionamiento durante periodos prolongados.
La situación también está llevando a algunos empresarios a considerar alternativas para disminuir su dependencia de la red eléctrica. Alrededor de 17 por ciento de los afiliados a Canirac analiza o ya comenzó a implementar opciones como paneles solares y plantas generadoras para contar con fuentes de respaldo ante nuevas interrupciones.
Sin embargo, estas inversiones todavía representan una alternativa para una parte reducida del sector, debido al costo que implica incorporar sistemas de generación propia. Para la mayoría de los establecimientos, la operación continúa dependiendo del suministro convencional.
Las afectaciones por el apagón se suman, además, a un escenario de alta dificultad para mantener abiertos los negocios. De acuerdo con López García, seis de cada 10 restaurantes que comienzan operaciones no logran llegar a su primer aniversario, lo que refleja el nivel de presión que enfrenta la industria para mantenerse activa.
El panorama combina así los efectos inmediatos de las fallas eléctricas con problemas estructurales del sector: pérdidas por interrupciones, riesgo para los alimentos, necesidad de invertir en sistemas de respaldo y una elevada rotación de establecimientos que dificulta la permanencia de los negocios.
















