Por Staff
VILLAHERMOSA, Tab., a 27 de julio de 2026.- La historia de Lucas, un husky siberiano de tres años, podría marcar un antes y un después en el derecho familiar en México. Un juzgado de lo Familiar de Tabasco ordenó que el perro reciba una pensión alimenticia tras el divorcio de sus dueños, al considerar que su bienestar también debe ser protegido.
El fallo obliga al expropietario a realizar aportaciones económicas periódicas destinadas a cubrir la alimentación, la atención veterinaria y otras necesidades del animal, que permanecerá bajo el cuidado de su dueña. La resolución se sustenta en el reconocimiento de los animales como seres sintientes y miembros de una familia multiespecie, concepto que ha cobrado fuerza en diversos tribunales del país.
La demanda fue presentada en mayo de 2025 y, tras varios meses de litigio, el juzgado emitió una resolución favorable que especialistas consideran inédita en Tabasco. La defensa sostuvo que ambos integrantes de la pareja compartían los gastos y responsabilidades sobre Lucas antes de la separación, por lo que esa obligación debía mantenerse después del divorcio.
Activistas y organizaciones de protección animal celebraron la decisión al señalar que podría convertirse en un precedente legal para futuros casos de custodia y manutención de mascotas, además de impulsar reformas que otorguen mayor certeza jurídica a los animales de compañía cuando ocurre una ruptura familiar.
El caso de Lucas reavivó el debate sobre el papel que ocupan las mascotas dentro del núcleo familiar y sobre la necesidad de adaptar la legislación mexicana a una realidad en la que cada vez más personas consideran a sus animales como integrantes de la familia y no como simples bienes materiales.
















