Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 27 de julio de 2026.- Aunque durante décadas su participación permaneció prácticamente invisible, las mujeres desempeñaron un papel determinante en el desarrollo de buena parte de las tecnologías que hoy forman parte de la vida cotidiana. Desde sistemas de comunicación inalámbrica hasta el software que permitió la llegada del ser humano a la Luna, sus aportaciones sentaron las bases de la computación moderna, afirmó la especialista en innovación digital Claudia Rincón Pérez.
La experta señaló que alrededor del 80% de la infraestructura tecnológica utilizada actualmente tiene antecedentes en investigaciones, conceptos o desarrollos en los que participaron mujeres. Entre ellos destacan avances que dieron origen al Wi-Fi, Bluetooth, GPS, los compiladores de programación y otros sistemas esenciales para el funcionamiento de computadoras, teléfonos inteligentes y dispositivos conectados.
La historia reconoce a figuras como Ada Lovelace, considerada la primera programadora de la historia por diseñar un algoritmo para una máquina analítica; Hedy Lamarr, quien desarrolló un sistema de salto de frecuencia que décadas más tarde serviría de base para las comunicaciones inalámbricas; Grace Hopper, creadora del primer compilador moderno; y Margaret Hamilton, responsable del software de navegación que hizo posible el éxito de la misión Apolo 11 en 1969.
Sin embargo, Rincón Pérez advirtió que muchas de estas contribuciones quedaron relegadas durante años debido a la falta de reconocimiento institucional, la escasa visibilidad de sus investigaciones y la persistencia de estereotipos de género que limitaron el acceso y el reconocimiento de las mujeres en las disciplinas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).
La brecha continúa vigente. De acuerdo con datos citados por la especialista, menos del 30% de quienes se desempeñan como investigadoras o profesionales en el sector de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en América Latina son mujeres, lo que refleja los desafíos que aún enfrenta el sector para alcanzar una mayor equidad.
Para la especialista, recuperar la historia de estas pioneras no solo representa un acto de justicia histórica, sino también una herramienta para inspirar a niñas y jóvenes a incursionar en carreras tecnológicas. Visibilizar el legado de quienes ayudaron a construir la era digital, concluyó, contribuye a ampliar los referentes y fortalecer la participación femenina en un ámbito estratégico para el desarrollo científico, económico y social.
















