FRESNILLO, Zac., a 27 de julio de 2026.— La exhibición de una pitón birmana en un circo terminó bajo investigación luego de que inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detectaran irregularidades en la documentación presentada para acreditar la posesión legal del reptil.
El operativo fue resultado de una denuncia ciudadana y se llevó a cabo el 17 de julio en coordinación con autoridades municipales de Fresnillo, Zacatecas. Durante la inspección al Circo de Brasil, los responsables entregaron dos comprobantes de compra; sin embargo, ninguno permitió demostrar el origen legal del ejemplar.
Uno de los documentos carecía de datos del comprador y el otro hacía referencia a una serpiente distinta, situación que derivó en el aseguramiento precautorio del animal.
Permanecerá bajo observación especializada
Tras la inspección, la pitón fue trasladada a un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS), donde especialistas realizan una evaluación médica completa y brindan los cuidados necesarios mientras se desarrolla el procedimiento administrativo.
La serpiente mide 3.88 metros de longitud, pesa 38 kilogramos y tendría alrededor de 15 años de edad. De acuerdo con la valoración inicial, presenta escamas lesionadas, signos de deshidratación y problemas relacionados con el proceso natural de muda.
Además del aseguramiento, la Profepa abrió un procedimiento administrativo contra el responsable del circo por no acreditar la legal posesión del ejemplar y por presuntas irregularidades relacionadas con el trato digno que debe recibir la fauna silvestre bajo resguardo humano.
La dependencia explicó que continuará trabajando de manera coordinada con el Ayuntamiento de Fresnillo para reforzar las labores de inspección y vigilancia. Entre las acciones previstas figura la creación de un Comité de Vigilancia Ambiental Participativa, mediante el cual autoridades y ciudadanos podrán colaborar para detectar y atender posibles delitos ambientales.
La Profepa recordó que las denuncias ciudadanas son fundamentales para combatir el tráfico ilegal de fauna silvestre y detectar casos de posesión irregular, además de permitir que los ejemplares reciban atención especializada cuando sus condiciones de salud lo requieran.















