MÉRIDA, Yuc., a 31 de julio de 2026Un tren de carga de Ferromex protagonizó un accidente que terminó con el derrame de aproximadamente 70 mil 300 litros de hidrosulfuro de sodio (NaHS) sobre el cauce de un arroyo en Sonora, lo que activó un operativo de emergencia encabezado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Las autoridades confirmaron que la empresa deberá hacerse cargo de la restauración ambiental.
El percance ocurrió en el tramo Cananea–Agua Prieta, donde también se transportaban alrededor de 240 toneladas de concentrado de cobre. La contingencia dejó una afectación estimada en 1.7 kilómetros cuadrados, por lo que la autoridad ambiental decretó la clausura temporal total del sitio para contener la dispersión del material y proteger el área mientras continúan las investigaciones.
Así buscan medir el daño
Para conocer la verdadera dimensión del impacto, la Profepa desplegó drones para inspeccionar 10 kilómetros del cauce, además de realizar recorridos terrestres y tomar muestras de suelo y de fauna. Aunque el cobre derramado ya fue retirado, los especialistas advirtieron que los estudios de laboratorio serán los que determinen si aún existen contaminantes capaces de afectar el ecosistema.
La autoridad ambiental ordenó a Ferromex elaborar un plan de caracterización que abarque al menos tres kilómetros del arroyo afectado y, posteriormente, ejecutar un programa de remediación. Además, la empresa deberá retirar los vagones accidentados, limpiar la infraestructura contaminada y demostrar con evidencia documental y fotográfica que cumplió cada una de las medidas impuestas.
La limpieza continúa bajo vigilancia
Inspectores de la Profepa permanecen en el sitio para verificar el retiro del suelo contaminado, la recolección del concentrado de cobre y el trasvase de mil 700 litros de hidrosulfuro de sodio que permanecían dentro del tanque accidentado. También supervisan el almacenamiento seguro de los residuos generados durante las labores de descontaminación.
La Semarnat informó que mantendrá el seguimiento técnico de la contingencia hasta garantizar que las acciones de saneamiento cumplan con la legislación ambiental vigente. Los resultados de laboratorio serán determinantes para conocer la magnitud del daño ecológico y establecer las medidas que Ferromex deberá aplicar para recuperar el arroyo y reducir las consecuencias del derrame sobre el entorno natural.















