Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 3 de agosto de 2026.— La combinación de las lluvias y la reducción de su hábitat natural está provocando que cada vez más serpientes aparezcan en patios, jardines e incluso dentro de viviendas en Yucatán, situación que también ha incrementado los casos de mordeduras en la entidad, advirtió la bióloga Ana Rivas, integrante de la asociación Tlacuatzin A.C.
La especialista explicó que, durante la temporada de precipitaciones, estos reptiles buscan refugio en sitios secos, mientras que el avance de la urbanización, la construcción de fraccionamientos y la pérdida de vegetación los obligan a desplazarse hacia áreas habitadas. Por ello, recomendó no intentar capturarlos ni matarlos, sino reportar su presencia al 911 para que el caso sea atendido por personal especializado o por agrupaciones dedicadas al rescate de fauna silvestre.
Rivas recordó que en la Península de Yucatán habitan 58 especies de serpientes, pero únicamente cinco son venenosas y representan un riesgo para las personas. En caso de una mordedura, insistió en acudir de inmediato a un hospital que cuente con antiveneno, como el Hospital General “Dr. Agustín O’Horán”, y evitar remedios caseros que puedan retrasar la atención médica. Si es posible, añadió, una fotografía del ejemplar puede facilitar su identificación y el tratamiento adecuado.
Las serpientes buscan refugio
La bióloga lamentó que el miedo y la desinformación continúen provocando la muerte de numerosas serpientes, pese a que desempeñan un papel fundamental en el control natural de plagas y el equilibrio de los ecosistemas. Recordó que varias especies son endémicas de la Península de Yucatán y se encuentran protegidas por la normatividad ambiental, debido al riesgo que enfrentan por la pérdida de su hábitat.
Además, destacó que el reciente Festival Mexicano de Serpientes 2026, realizado en Mérida, tuvo como objetivo acercar información científica a la población para fomentar la conservación de estas especies, promover una mejor comprensión de su importancia ecológica y reducir los riesgos derivados de la convivencia entre la fauna silvestre y las zonas urbanas.














