Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 01 de septiembre de 2026.- Más de 135 mil hectáreas de Yucatán podrían incorporarse al Corredor Biocultural Gran Selva Maya, una iniciativa que busca ampliar la protección de una de las principales zonas de recarga del acuífero peninsular y que tendría impacto directo en 137 mil 125 habitantes de Muna, Santa Elena, Ticul, Oxkutzcab y Tekax.
La propuesta fue presentada por el Gobierno de Yucatán durante la Mesa de Diálogo de Alto Nivel para la revisión de avances del corredor, que reúne a México, Guatemala y Belice. La incorporación de la Reserva Estatal Biocultural del Puuc permitiría extender hacia el norte la conectividad ecológica y cultural de una región que comparten los tres países.
Uno de los principales argumentos para ampliar esta estrategia de conservación es la importancia hídrica del Puuc. Sus zonas de mayor elevación y las formaciones kársticas favorecen una recarga estimada de cerca de mil 700 millones de metros cúbicos de agua al acuífero peninsular, fuente de abastecimiento para la población de la Península.
La reserva fue decretada en 2011 y cuenta con un programa de manejo aprobado en 2022. Dentro de sus límites se concentran ecosistemas de alta biodiversidad, comunidades que mantienen sistemas productivos tradicionales y sitios que forman parte del patrimonio cultural maya.
El territorio también alberga 92 sitios arqueológicos, entre ellos Uxmal, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. A la riqueza arqueológica se suman actividades y conocimientos que forman parte de la vida comunitaria, como la Milpa Maya, reconocida por la FAO como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial, además de la apicultura y la meliponicultura.

Durante el encuentro, el gobernador Joaquín Díaz Mena sostuvo que la propuesta busca fortalecer la protección de los recursos naturales sin desvincularla del desarrollo de las comunidades. Señaló que la Gran Selva Maya constituye un territorio que trasciende las fronteras entre México, Guatemala y Belice y planteó mantener la coordinación regional para su conservación.
La subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental de la Semarnat, Marina Robles García, destacó que la mesa de trabajo permitirá definir prioridades y mecanismos de financiamiento para dar continuidad a las acciones de conservación en los próximos años.
La reunión congregó a representantes de los tres países y organismos internacionales vinculados con la conservación, el desarrollo y el financiamiento ambiental, quienes revisaron los avances del Corredor Biocultural Gran Selva Maya y las acciones que deberán impulsarse en la región.
















