Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 14 de octubre de 2026.- Después de trabajar tres años en cocinas de Estados Unidos y acumular dos décadas de experiencia en restaurantes, Ronald Palomar Chay, de 27 años, y Felipe Chuch Molina, de 39, regresaron a sus hogares en Hunucmá tras ser detenidos por agentes migratorios estadounidenses. Sus casos forman parte de los 27 retornos de migrantes yucatecos en los que el Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya del Estado de Yucatán (Indemaya) ha brindado acompañamiento durante 2026, a petición de sus familiares.
El regreso representa el inicio de una nueva etapa para ambos, quienes ahora realizan los trámites para acceder al apoyo económico que el Gobierno de Yucatán ofrece a las personas deportadas. Además de orientarlos durante su retorno, el Indemaya busca facilitar su reencuentro familiar y su reincorporación a la vida en sus comunidades.
La cifra de 27 personas corresponde únicamente a los casos en los que la institución intervino tras recibir solicitudes de sus familiares. No representa el total de yucatecos que han regresado de Estados Unidos, pues hay quienes vuelven por cuenta propia y sin solicitar ayuda gubernamental.

Detrás de cada retorno hay procesos distintos. Algunos migrantes son trasladados a albergues del programa federal México te Abraza, instalados en la frontera norte; otros ingresan a México por diferentes puntos y aeropuertos, entre ellos los de Tulum, Villahermosa y Mérida. La ruta depende de las circunstancias de cada caso y del procedimiento migratorio que haya enfrentado la persona.
Para apoyar a quienes requieren orientación, la Subdirección de Atención a Migrantes del Indemaya mantiene coordinación con la Secretaría de Relaciones Exteriores, los consulados mexicanos en Estados Unidos, autoridades municipales y organizaciones de apoyo. Si las personas deportadas son originarias de otras entidades, también establece contacto con las instancias responsables de atenderlas en sus estados.
El acompañamiento busca que las personas deportadas puedan regresar con sus familias y gestionar los apoyos disponibles para comenzar de nuevo. En el caso de Ronald y Felipe, el retorno a Hunucmá marca el cierre de su etapa en Estados Unidos y el comienzo de su adaptación a la vida familiar y comunitaria en Yucatán.















