Por Cristell Lozada
Mérida, Yuc., a 28 de enero de 2026.- Con el frío y las aves migratorias tocando tierra, los productores avícolas del sureste encendieron las alertas. El sector pidió a las autoridades sanitarias autorizar la vacunación preventiva de aves de larga vida, en especial las destinadas a la producción de huevo, ante el aumento de riesgos sanitarios que trae consigo la temporada invernal.
Aunque la región mantiene un estatus sanitario favorable y estrictos protocolos de bioseguridad, los avicultores advierten que esperar a que aparezca una enfermedad para actuar podría salir caro, sobre todo cuando el paso de aves migratorias incrementa la probabilidad de contagios externos.
La Asociación de Apicultores del Sureste informó que desde agosto del año pasado se presentó de manera formal la solicitud para permitir la aplicación de vacunas, sin que hasta ahora exista una respuesta definitiva.
El presidente de la asociación, Jorge Manuel Puerto Cabrera, señaló que las bajas temperaturas y la migración de aves, principalmente patos provenientes de Asia y Europa, elevan el riesgo de introducción de enfermedades al país, lo que representa una amenaza para estados que actualmente se mantienen libres de ciertos virus.

Una solicitud nacional
Explicó que en Yucatán y otras entidades no pueden aplicar vacunas de forma preventiva debido a la normativa vigente, la cual solo permite su uso cuando existe presencia confirmada de alguna enfermedad, condición que, si bien reconoce el estatus sanitario de la región, también la vuelve vulnerable ante factores externos.
Indicó que esta demanda no es exclusiva del sureste, sino que forma parte de una solicitud nacional respaldada por la Unión Nacional del sector avícola, luego de que se han detectado problemas sanitarios relacionados con aves migratorias en estados como Tamaulipas, Zacatecas y Jalisco. Actualmente, solo siete entidades del país no cuentan con autorización para vacunar debido a que no presentan presencia activa de virus.
A pesar de este escenario, el sector avícola mantiene una producción estable de huevo, pollo y pavo, con un crecimiento aproximado del 2%. En la región se producen alrededor de 160 mil cajas de huevo a la semana, cada una con 360 piezas, lo que consolida a este alimento como una de las proteínas más accesibles para las familias, mientras que el sector continúa aplicando estrictos protocolos de bioseguridad sin que hasta el momento se haya detectado alguna enfermedad en las aves.















